Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

la magia de las palabras

lunes, 5 de febrero de 2007

Carod dice que hay que hablar de "derecho a decidir y no de autodeterminación", ya que este último término tiene connotaciones de la "época del colonialismo y que son ajenas a la Europa actual". Claro, claro: cambiamos las palabras y hacemos creer que hablamos de otra cosa. Magia potagia. También le llaman ahora Entesa a ese apaño cuando lo que nos hacen es un nuevo Tripartit. Y hacen bien, qué caramba. Bajo el sol de la izquierda retro, las palabras están al servicio de la política y no al revés. Un nuevo paradigma Kuhniano, ellos que son tan posh modernos. Y bien que les va.



*
Vivimos en un país donde, si se tiene la gracia divina de pertenecer a eso que llaman una “nacionalidad histórica”, a describir la realidad y decidir que uno está de acuerdo con ella, o a pensar que es mejor seguir unidos que separados se le llama “españolismo”. Lo que en cualquier otro lugar de Europa sería sentido común y sentido de la realidad, aquí se afea como una desviación. Como en el punto anterior, igual que las palabras están al servicio de la política, los principios lo deben estar igualmente. No ha sido fácil, pero decenios de enviar machaconamente el mensaje adecuado han conseguido que un utopista de conveniencia como Carod pueda decir sin que se le pongan las orejas coloradas que “no es partidario de extremismos" aunque señale que "sólo ERC es independentista" y que un diario subvencionado por todos los catalanes como el Avui señale la extraordinaria condición españolista de Ciutadans, por no mencionar que defina a este partido como “plataforma”, no sea que por culpa de la precisión se le den ideas a alguien de cara a las municipales.

*

No se pierdan la canción de Ciudadanos contra el Estatuto. La han creado los Ciudadanos de Málaga. Hasta yo, criada con pan y tomate, me arranco:

http://www.ciutadans-ciudadanos.net/documentos/ciudadanos_estatuto_andalucia.zip

9 comentarios:

El Anónimo Hablador dijo...

En política todo es lícito, incluso jugar con las palabras. Los ciudadanos somos los responsables de separar la paja del grano y no dejarse llevar por la prestidigitación de las palabras, de las imágenes. Por ejemplo, el PP da la imagen de poseer la bandera de España, o sea de representar a España, tema que desarrollo hoy en mi blog.

Saludos Mujer-Pepe-Pez

Funes dijo...

Ya lo hicieron con la palabra nación en el nuevo Estatuto , ¿recuerdan?
Yo recuerdo aun todas estas:
Cataluña es una nación
Cataluña es una ración.
Cataluña es una entidad nacional.
Cataluña es una comunidad con identidad nacional.
Cataluña es una condonación.
Cataluña es una financiación.
Cataluña es.
Cataluña es y punto.
Cataluña.es
Cataluña es una nación en minusculas
Los cuidadanos y ciudadanas catalanes sienten a Cataluña como una nación

Catón dijo...

Derecho a decidir. Claro que sí. A eso se le llama libertad. Pero decidir ¿quién? ¿Cataluña? ¿Alguien ha visto su DNI o su última declaración de IRPF?

terry dijo...

Creo que hay un personajillo al que no le gustan las corbatas

Anónimo dijo...

Te vas haciendo de izquierda y te van molestando las corbatas...

terry dijo...

Stalin no la usaba y Pol Pot tampoco. Sin corbata y con el palo en la mano camarada ... a guardar el robledal

Mercutio dijo...

Clavado, Catón. Eso es.

Anónimo dijo...

A las que tanto amáis la Andalucía de charanga, pandereta, toros y flamenco para señoritos: Os deseo dos años de estancia en Sevilla y os váis a enterar lo que es un suplicio mayor que el de Tántalo.
Váis a saber lo que es una sociedad parasitaria, irresponsable y castrada por el aparato de los sociolistos.
Un tumor para la sociedad catalana a la cual trata con desdén.

Abate Marchena.

Melò Cucurbitaciet dijo...

La desconfianza en el progeso del pensamiento científico va en aumento, sin duda. Mujer-pez: como no demuestre que es capaz de aprender a poner un enlace como Dwakins manda, abrazaré la primera fe religiosa que encuentre en la calle.

(Receta magufa para links: escriba un texto en azul y subrayado, posteriormente defiéndase de las quejas culpando al servidor)