Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

el chulito que pega a las niñas

miércoles, 24 de octubre de 2007

Desde mi punto de vista, los códigos éticos y los imperativos morales son, para una persona no creyente, preceptos a los que se llega por consenso bajo la guía de reglas innatas de desarrollo mental. Las investigaciones de los últimos años en campos que van desde la etología a la antropología pasando por la psicología evolutiva indican que nuestros impulsos morales se deben más a nuestro “cableado” biológico que a una elección consciente. Somos, de manera innata, seres morales. Incluso cuando una educación fracasada, unas tendencias genéticas de carácter asocial o violento o un entorno delictivo llevan a algunas personas a manifestarse de manera totalmente alejada de lo que consideramos un comportamiento moral, siguen siendo seres con un innatismo moral evidente. La sociedad barcelonesa está conmocionada por las imágenes humanamente degradantes que ha protagonizado un joven de 20 años que se ha permitido agredir cobardemente a una menor ecuatoriana en un vagón de metro no del todo solitario. Descubierto por esas cámaras, el hombrecito tiene que rendir cuentas a la prensa (primero que a la justicia; esta es una sociedad mediática) Sus declaraciones son, aunque parezca una contradicción, las de un ser tan moral como pueda serlo cualquier otro . Ha respondido, por un lado, con coartadas. Que no se acuerda, que estaba borracho, etc. Esto es simplemente un truco para eludir su responsabilidad ante una justicia a la que ya, por lo que parece, se ha enfrentado antes (tiene antecedentes). Utiliza, ladino, ese estúpido eximente del consumo alcohólico, que me pregunto si no debería ser, al contrario, un agravante para cualquiera (nadie ignora sus efectos negativos en la conducta). Por otro, y eso es muy interesante, tiene la aparente desfachatez de dolerse porque hayan dicho “cosas que no son ciertas” de él. Que no es ese chico asqueroso que ha pillado la cámara; no hay derecho. Y este es el motivo por el que le califico de “moral”. Hasta el más bajo de los criminales piensa de sí mismo que no es tan malo. Esto es un rasgo humano sorprendente, y sólo hay que repasar todas las películas, todas las novelas de serie negra que en el mundo han sido para encontrar numerosas pruebas de lo que sugiero. Existe la necesidad innata en todo ser humano de evitar ser percibido como un peligro PARA TODOS. Es lógico, nadie podría sobrevivir si fuera considerado así hasta por los suyos. Tiene corazoncito; sólo que éste no funciona para las menores ecuatorianas (aunque tendrá que enfrentarse a la evidencia (moral) de que un machito como él pegue a las niñas. Esto sólo es permisible cuando se hace en comandita y con la responsabilidad repartida entre la banda). Todo eso demuestra que el chico tiene las facultades mentales funcionando a plena satisfacción. Sólo que se ha acostumbrado a la autoindulgencia, al narcisismo anti empático hasta un límite punible por la ley. Ley que espero le machaque.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pués yo me decidí por el comportamiento moral de ayuda al prójimo, respeto a la integridad física de los demás y obeciencia a los padres, por el "placer" que me daban cuando las fuí ejerciendo y la comprensión de ser admirado por los mayores.


Abaet Marchena.

Mi biología tiene tendencia al egoísmo si no tengo presente eso.

p dijo...

Todo en ese vídeo es absolutamente vergonzoso y descorazonador. Del agresor no hay nada más que decir, pero ¿y del "otro", que mira y calla? que no se le ocurre ir a un interfono de ayuda (los hay en todos los vagones). Y la pobre chica, que no es capaz ni siquiera de moverse del asiento? La verdad, yo espero que no sólo la justicia se encargue de él: me parece muy bien que los medios se entretengan con ese canalla y le hagan esas cositas que ellos saben hacer: crucificar dulcemente su biografía. Quizás el qué dirán ya no se dirime en el barrio o el pueblo y sí en la tele.

Anónimo dijo...

¡Ay madre! Uno abre una lata de sardinas para cenar con la esperanza de que salga una sirena exhuberante y cae en la cuenta de que desde que eliminaron la llave esa, lo del abrefácil lo ha puesto todo mucho más difícil.
Cuando yo iba a un colegio de curas, allá por los años 1960, actos de una violencia similar a la que se ve en el video eran corrientes, por parte nuestra y de los curas, que creo yo, estaban al nivel moral del socio este del metro. Fue más duro aquello que la mili Me fue preciso aprender, y no es tan fácil, una convivencia ¿? diferente y no solo la de la lucha libre que era la Educación Ciudadana del momento junto con la FEN. No sé si ese sujeto golpeó a la muchacha con toda intención. Creo que no, porque aparenta sus 80 kilos y pese a lo espectacular, creo el impacto real no fue tan intenso. Borracho no iba, porque coordinaba muy bien con el teléfono. No sé si es reeducable o no. 20 años son muy pocos o demasiados para según quién. Si todo lo que tenemos es que la Justicia lo machaque, y además, no por Justicia (lo habían soltado) sino solo porque ha salido por la tele, entonces no sé tampoco qué opinar, la verdad. Esto es por decir algo que se salga del simple estupor o indignación, porque creo que por esos caminos, poco se avanzará en un caso como este que ya ofrece pocas posibilidades de regeneración.

Un saludo, Carlos

Anónimo dijo...

Carlos, una reflexión genial. Me parece que no nos damos cuanta de la sociedad que estamos fabricando, y en muchos casos por ser está una prioridad poco asumida.
Las personas tenemos otras prioridades cotidianas, trabajo, hijos, etc. Pero no dejamos de ser participes, por omisión, de la sociedad que estamos viendo por la tele, ni tansiquiera somos capaces de llamar la atención ante una conducta así, incluso en nuestras narices.
(Hombre Blanco hablar con lengua de Serpiente).

Anónimo dijo...

¿Masai?
M-P

Kandisky dijo...

Se que es injusto, que puede sonar a venganza, pero las sociedad tiene que tener en cuenta no solo lo ocurrido (hechos de este tipo se producen mas a menudo de lo deseable sin graves consecuencias para los agresores), sino que tiene que tener en cuenta la trascendencia mediática
¿Porque hemos de ser mas duro con un acto retransmitido por medios públicos que uno que no hemos visto?
Posiblemente porque parte del castigo tiene que servir para corregir las actitudes sociales que llevan a realizar actos de este tipo.
Al margen de que si hay delito, si se reconoce el agresor como culpable, pues que se le júzguese en el acto y se le encarcele según lo dispuesto por el código penal, con lo que daríamos sensación que estos actos no son gratuitos para los agresores

Anónimo dijo...

Kandinsky, toca un tema interesante. El de la "ejemplaridad". Todas las culturas tenían relatos de héroes con moraleja. aún recuerdo haber visto libritos de"Vidas ejemplares". ¿Quién hace ahora ese papel? ¿Se puede vivir socialmente sin "modelos"?
m-p

Anónimo dijo...

Pues habrá gente que no pueda vivir sin modelos. Yo creo que puedo vivir sin ellos, pero tengo carencias y una de ellas es que no soy muy social, y pese a todo, sin duda sigo algunos modelos que siempre han estado ahí con otros ropajes quizá. El modelo creo que sale al fin y al cabo del inconsciente colectivo, y no creo haya una sociedad donde el modelo sea un tipo que huye ante el peligro, fracasa en todo y cosas así. Eso no es de modelos: eso es ya de seres reales y es lo que usualmente logramos nosotros intentando imitar al modelo porque la vida real es dura, así que no nos comemos un rosco.
Ahora, la gente más joven se apoya mucho en modelos de consumo rápido como futbolistas y esa fauna que sale por la tele. Christian Dior habría tirado esos modelos supongo que en el acto. y lo mismo los ingenieros de Boeing, pero a muchos es lo que les vale. A donde se encaminan por ahí, mejor no pensarlo aunque tienen tiempo de cambiar si quieren y tienen juicio suficiente.

Un saludo, Carlos