Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

la prensa y el conflicto palestino

jueves, 22 de mayo de 2008

Uno de los problemas más graves que se nos plantean a los que tenemos la suerte de vivir en un lado del mundo relativamente seguro y relativamente próspero impregnado de una cultura, por otro lado tan sana, tendente a la autocrítica y la propia culpa es el tratamiento y valoración de las intenciones del débil, del infortunado, del perseguido. Son muchos los motivos -¡tantos de ellos justos!-que convierten a los palestinos en centro de la preocupación internacional, pero para algunos medios, partidos e instituciones han llegado a ser lo que Thomas Sowell llama victim mascots, víctimas preferentes a las que no siempre se les aplica los criterios de exigencia que se mantienen con otras gentes y con otros conflictos. Ayer la corte francesa decidió declarar a Philippe Karsenty inocente de difamación por asegurar en su día que la emisora de televisión France2 emitió escenas trucadas en Septiembre del 2000 durante un reportaje en el que de manera maliciosa y falsa mostró a las Fuerzas de Defensa de Israel apuntando y matando a un niño palestino en brazos de su padre. Estas impactantes imágenes, y los consiguientes comentarios incendiarios, dieron la vuelta al mundo dándole una nueva vuelta de tuerca al tratamiento de una guerra donde estaba ya decidido que un bando es el del verdugo sin escrúpulos y el otro el de la víctima sin recursos ni maldad. A causa de esto convirtieron al infortunado niño en un mártir y un icono del mundo musulmán y se produjo un profundo sentimiento contra Israel y numerosas manifestaciones contra este país. También tuvo como efecto generar más violencia antisemita y esa glorificación de la figura del mártir de la que hablé en post anterior. En este juicio se determina no sólo que France2 violó numerosos principios de la ética periodística comprando este montaje sin cuestionamiento, sino que añadió al error un contumaz bloqueo de cualquier investigación o reconsideración y un violento ataque a cualquier ciudadano independiente que osara plantear sus dudas. Aquí se puede ver el vídeo original que sirvió para crear el montaje.

7 comentarios:

Sergio dijo...

Mi bien estimada Mujer Pez, cuánta razón tienes en que la manipulación y tergiversación de noticias y otros acontecimientos, sólo lleva a provocar más barbarie de la que supuestamente se denuncia en tales tergiversaciones que en realidad son gasolina para el fuego a sabiendas.

En cualquier caso, no he tenido valor para ver el vídeo que adjuntas, pues ya que no vi las imágenes entonces, no las visionaré ahora a posta. Con el terremoto de China y el tifón de Birmania tengo mi cupo cubierto hasta la próxima Navidad.

El primer almohadazo…

Oriana dijo...

Gracias por el enlace al video. Recuerdo bien la noticia y había leído algo sobre un posible montaje. Incluso no está claro que el niño muriera. O que un niño llamado Mohamed al Durah, cuya muerte certificó un hospital de Gaza, sea ese niño. Al final del video el chaval está postrado tapándose la carita y en la última escena clara que se ve, tras los disparos, levanta la mano derecha sobre la cabeza. No puede decirse que el niño esté muerto. El adulto da la sensación de estar peor.

Ver el video completo ayuda a hacerse una idea del suceso. Entre los jóvenes adultos hay decenas de niños de entre 10 o 14 años lanzando piedras y cócteles molotov a un cuartel durante al menos un cuarto de hora. Debe ser una actividad extraescolar.

Me ha encantado el hallazgo lexical del autor del blog: Pallywood.

Abate Marchena dijo...

La página de esta "sirena" se está convirtiendo en monotemática.

La defensa del Estado de Israel.

Hay muchos problemas entre los seres humanos como para que este monopolice nuestras existencias.
Además el de un Estado potente que tiene detrás al mayor Imperio conocido de la Historia.

¡¡Ni que fuera una sucursal del MOSAD.!!

Mujer-Pez dijo...

Oriana, lo de pallywood hace tiempo que se utiliza. Aunque ignoro quien lo inventó. Yo también lo considero muy agudo. No por mala fe, sino porque, sin que sea mi monotema (como teme el Abate)hay webs que se ocupan de desmontar estas escenografías y, créame, es impresionante.

Alan dijo...

Sí, yo también me enteré de todo lo que se hace en "pallywood" a raíz de esta noticia. Muy interesante el post. Es curioso cómo no he podido encontrar nada en la prensa tradicional española. Eso sí, cuando salieron las imágenes, en el 2000, no se lo pensaron dos veces antes de publicarlas.

Jorge dijo...

El señor Abate ha dado en el blanco aunque no por las razones que el cree correctas. Si una persona habla de Francia con admiración o de Italia apasionadamente o procura poner los puntos sobre las "ies" en los debates sobre Australia, no es que sea miembro de los servicios secretos de aquellos países ni esté a sueldo de sus respectivas embajadas. Puede que sólo se trate de alguien que admira sinceramente o que se siente cercano de aquellos países y de sus logros. Bueno, con Israel debería suceder lo mismo. ¿Causas por las que no sucede así? Hay más de una. Algunas de ellas maliciosas, sin duda. Evidentemente Israel no es el centro del universo, pero el desprecio con el que es tratado y los estereotipos que se le aplican indican estrechez de miras y mezquindad. Como mínimo.
Y yo no quiero que eso continue así.
Un saludo.

Juan Poz dijo...

Mi planteamiento es: ¿Qué formidable estado no se hubiera creado a partir de una confederación israelo-palestina? Tantísimos años negando la realidad sólo puede conducir a la contumacia en el error. Como ocurre con cualquier nacionalismo esencialista. Veinticinco años de hacer país convergente, negando la pluralidad intrínseca de la sociedad catalana, les ha llevado a ese "dulce derrotismo" en el que parecen cómodamente instalados.
Los miedos israelíes y la intransigencia palestina -ahora teñida de fundamentalismo religioso- seguirán alimentando el conflicto hasta la náusea. Todos se equivocan. Y algunos, los fanáticos del simplismo y de los catecismos, lo enredan todo, además, para tratar de ahormar la realidad a sus estrecheces mentales y a la verticalidad marcial de sus columnas.