Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

las esencias, como los extremeños, se tocan

miércoles, 7 de noviembre de 2007

"La presencia en Catalunya de más de 200.000 inmigrantes de origen musulmán, la mayoría de los cuales ha llegado en los últimos diez años, plantea no sólo una serie de interrogantes sobre su integración sino también dudas sobre sus efectos en la identidad nacional catalana". Sí, eso, eso. Porque ni las mezquitas, ni el Ramadán están en el listado de Boadella. El caganer, la sardana, el rovelló... De eso otro no dice nada. Pero, ja en parlarem. Ya sabemos que lo importante, lo que te convierte en buen catalán, es la lengua. Después del incidente de Cristina Peri Rossi en televisión, se oían voces que decían: "con tantos años como lleva en Cataluña (20 o 30)ya podría haberlo aprendido". Las buenas gentes consideraban que ese tiempo debería haberlo empleado en estudiar la lengua propia de la tierra. El que hubiera elegido utilizarlo -bien dueña que es- para aprender un montón de otras cosas que estaban contribuyendo de manera efectiva a desasnar telespectadores de esa misma tierra era secundario. Así que no sé exactamente qué cosa significa ese simposio sobre "l´Islam i el fet nacional a Catalunya", pero que se diga de él que ha sido "atrevido" y de una "trascendencia extraordinaria", a mí, laica religiosa y laica identitaria, me mosquea soberanamente. Y más cuando la propuesta del simposio surge a iniciativa de la Junta Islámica Catalana, una organización creada hace tres años e integrada básicamente por conversos catalanes al islam. Ay, la fe. Y, ay, la fe del converso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cincuenta, cincuenta años llevo en Catalunya, y no uso la lengua catalana ni ninguna otra, que sea el castellano. También es cierto que nunca he estudiado, -ni he tenido interés-, en aprender otra lengua que no sea la recibida en la infancia. También es cierto que no he tenido ninguna necesidad material que me obligara a ello.
Desde mi llegada aquí en 1957 siempre estuve rodeado de familiares, amigos, vecinos e incluso chicas que casi siempre empleaban el castellano.
Para conocer la mía, llevo toda mi vida intentando ampliarla, para describir con las palabras, todo el conocimiento que cada día descubro del mundo que me rodea.

Cada vez que encuentro una palabra que desconozco de mi idioma, se amplía el campo de visión de mi universo ciscundante.
¡¡ Es asombroso!!

Abate Marchena.

Topo Universitario dijo...

¿Por qué cuando la TV3 entrevista a políticos del PNV se dirige a ellos en español? Creo que hay que expulsar a esos periodistas que demuestran tan poco compromiso con la lengua propia de Cataluña.

http://www.youtube.com/watch?v=jcRV2Z7wbRs&