Revolviendo entre documentos, me encuentro con estas reglas supuestamene aconsejadas por Bill Gates en una escuela infantil. Parece que es una leyenda urbana. Tengo un par de sobrinos adolescentes: esto va para ellos con todo el cariño:
Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres- No ganarás 5.000$ mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once- Sé amable con los empollones. Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.
Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).
entrevista
lunes, 15 de marzo de 2010
Me han hecho esta entrevista en e-notices . Me gustaría haber dejado más claro que Tercera Cultura y el Foro Humanismo Secular no tienen ni de lejos nada que ver con UPyD. Los psicólogos siempre advierten del "efecto contagio", o de la "falacia del contagio", la confusión (a veces deliberada por cualquiera de los bandos) que resulta de hablar de varias cosas a la vez o de tratar distintos temas.
Rosa Díez en la Autónoma
viernes, 5 de marzo de 2010
Uri, Uri, por favor Uri!
Pero Uri no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer. Sentado con las piernas colgando de la mesa del estrado y mirando la que tenía liada no se quería perder para nada del mundo sus largos cuartos de hora de gloria. Al fin y al cabo se había matriculado para cumplir sus expectativas sobre la vida universitaria, que no académica o curricular. Es decir, pasárselo de la hostia. Y el matonismo político era un campo de lo más satisfactorio como estaba comprobando.
El que le estaba suplicando era otro jovencito independentista pero de la facción que creía que lo que estaba haciendo era algo así como seguirles el juego a los fascistas. También le había implorado en el mismo sentido unos momentos antes todo un decano de la Autónoma, el Sr. Salvador Cardús, diciéndole: no seas ingenuo, Uri.
¿Ingenuo? De ingenuo nada. Un pequeño cabrón más bien. Un tipo cuyo rebaño impide que un político se pueda expresar en un marco público y de todos los catalanes no es un ingenuo. No hacía ni dos segundos que le había dicho a un ciudadano que protestaba porque había ido a escuchar a la conferenciante y no se le había permitido que se fuera de la facultad y de Cataluña. Cuando el pobre hombre le respondió que porque se tenía que ir él le contestó con todo el morro que “porque estaba en minoría”.
Ahora, estos son los cuervos que han alimentado todos los Cardús de dentro y fuera de la universidad. Tú ves llamándole ingenuo y subvencionándole. No puedo dejar de alegrarme de que acabara lleno de pintura. Al poco de haberle hablado con tal mimo al Uri ya estaba dando el acto por perdido y de paso su autoridad como responsable máximo de su decanato. Interpretando más o menos sus palabras (yo estaba a su lado), la alternativa era violenta y ni se planteaba.
Unas niñas del público subidas a las sillas se habían puesto una máscara blanca con la boca tapada con un esparadrapo con la bandera española. Ya sé que es muy rebuscado, pero parece que lo que querían transmitir era que, aunque estaban impidiendo el derecho de expresión de Rosa Díez y de quienes habían ido a escucharla, las reprimidas eran ellas. Porque si bien el independentismo es el establishment (ERC es parte del gobierno) y sus compañeros tienen acojonadas a las autoridades académicas y a el resto de los estudiantes, ni locas piensan renunciar a las mieles de la opresión, que es tan guay.
Un señor muy amable que he conocido en medio de la pelea, Joan Botella, catedrático del Departamento de Ciencia Política y Derecho Público de la UAB, me ha explicado que él mismo propuso la expulsión de dos a once años de un número importante de esta clase de alumnos. ¿Resultado? “Los habían perdonado”.
Al final pareció que nos la tendríamos que envainar y que Rosa Díez se iría sin hablar. Pero que sepan los que se alegraban diciendo que era “un triunfo del pueblo catalán” que no se hubiera envainado UPyD, por desgracia se la hubiera envainado Cataluña, esta entidad supranatural de la que se creen los únicos médiums.
Pero Uri no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer. Sentado con las piernas colgando de la mesa del estrado y mirando la que tenía liada no se quería perder para nada del mundo sus largos cuartos de hora de gloria. Al fin y al cabo se había matriculado para cumplir sus expectativas sobre la vida universitaria, que no académica o curricular. Es decir, pasárselo de la hostia. Y el matonismo político era un campo de lo más satisfactorio como estaba comprobando.
El que le estaba suplicando era otro jovencito independentista pero de la facción que creía que lo que estaba haciendo era algo así como seguirles el juego a los fascistas. También le había implorado en el mismo sentido unos momentos antes todo un decano de la Autónoma, el Sr. Salvador Cardús, diciéndole: no seas ingenuo, Uri.
¿Ingenuo? De ingenuo nada. Un pequeño cabrón más bien. Un tipo cuyo rebaño impide que un político se pueda expresar en un marco público y de todos los catalanes no es un ingenuo. No hacía ni dos segundos que le había dicho a un ciudadano que protestaba porque había ido a escuchar a la conferenciante y no se le había permitido que se fuera de la facultad y de Cataluña. Cuando el pobre hombre le respondió que porque se tenía que ir él le contestó con todo el morro que “porque estaba en minoría”.
Ahora, estos son los cuervos que han alimentado todos los Cardús de dentro y fuera de la universidad. Tú ves llamándole ingenuo y subvencionándole. No puedo dejar de alegrarme de que acabara lleno de pintura. Al poco de haberle hablado con tal mimo al Uri ya estaba dando el acto por perdido y de paso su autoridad como responsable máximo de su decanato. Interpretando más o menos sus palabras (yo estaba a su lado), la alternativa era violenta y ni se planteaba.
Unas niñas del público subidas a las sillas se habían puesto una máscara blanca con la boca tapada con un esparadrapo con la bandera española. Ya sé que es muy rebuscado, pero parece que lo que querían transmitir era que, aunque estaban impidiendo el derecho de expresión de Rosa Díez y de quienes habían ido a escucharla, las reprimidas eran ellas. Porque si bien el independentismo es el establishment (ERC es parte del gobierno) y sus compañeros tienen acojonadas a las autoridades académicas y a el resto de los estudiantes, ni locas piensan renunciar a las mieles de la opresión, que es tan guay.
Un señor muy amable que he conocido en medio de la pelea, Joan Botella, catedrático del Departamento de Ciencia Política y Derecho Público de la UAB, me ha explicado que él mismo propuso la expulsión de dos a once años de un número importante de esta clase de alumnos. ¿Resultado? “Los habían perdonado”.
Al final pareció que nos la tendríamos que envainar y que Rosa Díez se iría sin hablar. Pero que sepan los que se alegraban diciendo que era “un triunfo del pueblo catalán” que no se hubiera envainado UPyD, por desgracia se la hubiera envainado Cataluña, esta entidad supranatural de la que se creen los únicos médiums.
Los de caiga quien caiga de gaiteros
Mientras estaba arriba al lado del estrado esperando a ver si alguien ponía orden en la sala, han entrado los de Caiga quien Caiga vestidos de gaiteros. El tío de la cámara pretendía pasar directamente sobre mí. Me he opuesto vehementemente al atropello y me ha mirado "con genuina sorpresa". Se supone que yo debía quitarme de enmedio agradecida. ¿Acaso no sabemos que la socialdemocracia no trabaja por dinero sino que tiene una misión superior en el mundo?
Rosa Díez en la Autònoma
¡Uri, Uri, si et plau Uri!
Però l´Uri no estava disposat a donar el seu braç a tòrcer. Assegut amb les cames penjant a la taula de l’estrat i mirant la que tenia liada no es volia perdre per res del món els seus llargs quarts d’hora de glòria. Al cap i a la fi s’havia matriculat per a complir les seves expectatives sobre la vida universitària, que no acadèmica o curricular. Es a dir, passar-s’ho de la hòstia. I el matonisme polític era un camp de lo més satisfactori com estava comprovant.
El que li estava demanant era un altre jovenet independentista però de la facció que creia que el que estava fent era alguna cosa així com seguir-los el joc als feixistes. En el mateix sentit també li havia suplicat uns moments abans tot un degà de l´Autònoma, el Sr. Salvador Cardús, dient-li: no siguis ingenu, Uri.
¿Ingenu? D’ingenu res. Un petit cabró més aviat. Un paio que fa que el seu ramat impedeixi que un polític es pugui expressar en un marc públic i de tots els catalans no és un ingenu. No feia ni dos segons que li estava dient a un ciutadà que protestava perquè havia anat a sentir a la conferenciant i no se li permetia que se’n anés de la facultat i se’n anés de Catalunya. Quan el pobre home li responia que perquè se’n havia d´anar ell li contestava amb tota la barra que “perquè estava en minoria”.
Ara, aquests són els corbs que han alimentat tots els Cardús de dins i fora de la universitat. Tu ves dient-li ingenu i subvencionant-lo. No puc deixar d’alegrar-me una miqueta perquè acabés tractat com un drap i ple de pintura. Pocs segons desprès de haver-li parlat amb tal mimo a l´Uri ja estava donant l’acte per perdut i de passada la seva autoritat com a responsable màxim del seu deganat. Interpretant més o menys les seves paraules (jo estava al seu costat), l’alternativa era violenta i ni es plantejava.
Unes nenes del públic pujades a les cadires s’havien posat una màscara blanca amb la boca tapada amb un esparadrap amb la bandera espanyola. Ja sé que es molt rebuscat, però sembla ser que volien dir que, encara que elles estaven impedint el dret d’expressió a la Rosa Díez i a tot qui havia anat a escoltar-la, les reprimides eren elles. Perquè si bé l´independentisme és al establishment (ERC és part del govern) i els seus companys tenen acollonides a les autoritats acadèmiques i a la resta dels estudiants, ni boges pensen renunciar a les mels de l’opressió, que és tan guai.
Un senyor molt amable que he conegut al mig de la baralla, en Joan Botella, catedràtic del Departament de Ciència Política Dret Públic de la UAB, m’ha explicat que ell mateix va proposar l’expulsió de dos a onze anys d’un nombre important d´ aquesta mena d’alumnes. ¿Resultat? “Els havien perdonat”.
Al final semblava que ens la tindríem que “envainar” i que la Rosa Díez marxaria sense parlar. Però que sàpiguen els que s’alegraven dient que era “un triomf del poble català” que no se l´”envainava” UPyD, per desgràcia se l´”envainava” Catalunya, aquesta entitat supranatural de la que es creuen els únics mèdiums.
Però l´Uri no estava disposat a donar el seu braç a tòrcer. Assegut amb les cames penjant a la taula de l’estrat i mirant la que tenia liada no es volia perdre per res del món els seus llargs quarts d’hora de glòria. Al cap i a la fi s’havia matriculat per a complir les seves expectatives sobre la vida universitària, que no acadèmica o curricular. Es a dir, passar-s’ho de la hòstia. I el matonisme polític era un camp de lo més satisfactori com estava comprovant.
El que li estava demanant era un altre jovenet independentista però de la facció que creia que el que estava fent era alguna cosa així com seguir-los el joc als feixistes. En el mateix sentit també li havia suplicat uns moments abans tot un degà de l´Autònoma, el Sr. Salvador Cardús, dient-li: no siguis ingenu, Uri.
¿Ingenu? D’ingenu res. Un petit cabró més aviat. Un paio que fa que el seu ramat impedeixi que un polític es pugui expressar en un marc públic i de tots els catalans no és un ingenu. No feia ni dos segons que li estava dient a un ciutadà que protestava perquè havia anat a sentir a la conferenciant i no se li permetia que se’n anés de la facultat i se’n anés de Catalunya. Quan el pobre home li responia que perquè se’n havia d´anar ell li contestava amb tota la barra que “perquè estava en minoria”.
Ara, aquests són els corbs que han alimentat tots els Cardús de dins i fora de la universitat. Tu ves dient-li ingenu i subvencionant-lo. No puc deixar d’alegrar-me una miqueta perquè acabés tractat com un drap i ple de pintura. Pocs segons desprès de haver-li parlat amb tal mimo a l´Uri ja estava donant l’acte per perdut i de passada la seva autoritat com a responsable màxim del seu deganat. Interpretant més o menys les seves paraules (jo estava al seu costat), l’alternativa era violenta i ni es plantejava.
Unes nenes del públic pujades a les cadires s’havien posat una màscara blanca amb la boca tapada amb un esparadrap amb la bandera espanyola. Ja sé que es molt rebuscat, però sembla ser que volien dir que, encara que elles estaven impedint el dret d’expressió a la Rosa Díez i a tot qui havia anat a escoltar-la, les reprimides eren elles. Perquè si bé l´independentisme és al establishment (ERC és part del govern) i els seus companys tenen acollonides a les autoritats acadèmiques i a la resta dels estudiants, ni boges pensen renunciar a les mels de l’opressió, que és tan guai.
Un senyor molt amable que he conegut al mig de la baralla, en Joan Botella, catedràtic del Departament de Ciència Política Dret Públic de la UAB, m’ha explicat que ell mateix va proposar l’expulsió de dos a onze anys d’un nombre important d´ aquesta mena d’alumnes. ¿Resultat? “Els havien perdonat”.
Al final semblava que ens la tindríem que “envainar” i que la Rosa Díez marxaria sense parlar. Però que sàpiguen els que s’alegraven dient que era “un triomf del poble català” que no se l´”envainava” UPyD, per desgràcia se l´”envainava” Catalunya, aquesta entitat supranatural de la que es creuen els únics mèdiums.
la homeopatia en el Parlamento
jueves, 25 de febrero de 2010
"La homeopatía carece de consistencia médica y su único efecto en los pacientes es el de placebo, según ha dictaminado una comisión del Parlamento británico , que conmina al Gobierno a suspender su financiación. El Comité de Ciencia y Tecnológica (consultivo) considera que su efectividad no se sustenta en evidencias, y tilda de gasto innecesario los cuatro millones de libras anuales (4,5 millones de euros) que la sanidad pública dedica a esta corriente de la medicina alternativa."
A ver qué dice ahora el exquisito y alternativo Príncipe de Gales. Escribí esto para Factual, en aquellos tiempos del "Consultorio de Mujer-Pez" donde el preocupado lector me escribía sus cuitas y yo se las respondía buenamente y con humor:
Estimada mujer pez
En su consultorio anterior me pareció que ironizaba no sólo con el uso del cactus para desviar la radiación negativa del ordenador, sino también con algo que en muchos países está perfectamente aceptado y proveído por la seguridad Social. Hablo de la homeopatía. De hecho, en este mismo periódico, apareció hace nada la noticia de que el príncipe Carlos de Inglaterra no sólo es un gran defensor de estas medicinas alternativas, sino que pretende que el Gobierno británico proteja a quienes las practiquen “en previsión de una nueva directiva comunitaria”.
¿No le parece que alguien que debe tener acceso a la mejor sanidad y a la mejor información tiene credibilidad para un modesto lector como yo?
Sin afán de molestarla reciba un atento saludo
Juan, un caballero homeopático
Querido Juan
¡Ah, el argumento de autoridad! No se fíe nunca. Quien es conpetente en un campo, no necesariamente lo es en otro. Y ahora mismo tampoco sé en qué pueda ser bueno el príncipe Carlos. Seguramente en sastres y cosas así. Antes, la aristocracia, paseaba su poderío ante el pueblo luciendo costosas joyas o carruajes suntuosos. Hoy en día, a la que te descuidas, viene un Mario Conde cualquiera con un yate más grande que el tuyo.
¿Qué otra cosa, aparte de lo material, le puede quedar a un noble que quiera ser reconocido? Pues lo espiritual, que goza de gran predicamento y respeto. Mire a nuestra Reina. Ella puede permitirse abominar de los abrigos de pieles porque todo el mundo sabe que está arriba de todo. Pero adora las filosofías orientales y dicen que es una gran creyente en lo paranormal.
En mi anterior consultorio, propuse una serie de puntos tipo “prueba del algodón” para saber si una afirmación extraordinaria podía tener sentido. El primero decía que sería sospechosa una terapia que contradijera “leyes, principios o conocimientos empíricos bien establecidos tanto en campos de la física, la química o al biología”. La homeopatía tiene como uno de sus más fuertes pilares la idea de que cuánto más disuelto esté un elemento, más efectivo será. Vamos, como si le dijeran que cuánto menos sal le pone al caldo más salado le va a salir. Esto viola algunas de las leyes que a usted le permiten vivir confortablemente en este planeta.
Y sobre que algunas instituciones y gobiernos europeos le dan reconocimiento…que le voy a decir. Nuestro president Montilla tiene la capacidad oracular de comunicarse con entidades supra naturales y decir cosas como esta: “no escuchar lo que dice Cataluña, es grave; no entenderla todavía es peor”.
Usted me comprenderá
Reciba un cordial saludo
Mujer-pez
A ver qué dice ahora el exquisito y alternativo Príncipe de Gales. Escribí esto para Factual, en aquellos tiempos del "Consultorio de Mujer-Pez" donde el preocupado lector me escribía sus cuitas y yo se las respondía buenamente y con humor:
Estimada mujer pez
En su consultorio anterior me pareció que ironizaba no sólo con el uso del cactus para desviar la radiación negativa del ordenador, sino también con algo que en muchos países está perfectamente aceptado y proveído por la seguridad Social. Hablo de la homeopatía. De hecho, en este mismo periódico, apareció hace nada la noticia de que el príncipe Carlos de Inglaterra no sólo es un gran defensor de estas medicinas alternativas, sino que pretende que el Gobierno británico proteja a quienes las practiquen “en previsión de una nueva directiva comunitaria”.
¿No le parece que alguien que debe tener acceso a la mejor sanidad y a la mejor información tiene credibilidad para un modesto lector como yo?
Sin afán de molestarla reciba un atento saludo
Juan, un caballero homeopático
Querido Juan
¡Ah, el argumento de autoridad! No se fíe nunca. Quien es conpetente en un campo, no necesariamente lo es en otro. Y ahora mismo tampoco sé en qué pueda ser bueno el príncipe Carlos. Seguramente en sastres y cosas así. Antes, la aristocracia, paseaba su poderío ante el pueblo luciendo costosas joyas o carruajes suntuosos. Hoy en día, a la que te descuidas, viene un Mario Conde cualquiera con un yate más grande que el tuyo.
¿Qué otra cosa, aparte de lo material, le puede quedar a un noble que quiera ser reconocido? Pues lo espiritual, que goza de gran predicamento y respeto. Mire a nuestra Reina. Ella puede permitirse abominar de los abrigos de pieles porque todo el mundo sabe que está arriba de todo. Pero adora las filosofías orientales y dicen que es una gran creyente en lo paranormal.
En mi anterior consultorio, propuse una serie de puntos tipo “prueba del algodón” para saber si una afirmación extraordinaria podía tener sentido. El primero decía que sería sospechosa una terapia que contradijera “leyes, principios o conocimientos empíricos bien establecidos tanto en campos de la física, la química o al biología”. La homeopatía tiene como uno de sus más fuertes pilares la idea de que cuánto más disuelto esté un elemento, más efectivo será. Vamos, como si le dijeran que cuánto menos sal le pone al caldo más salado le va a salir. Esto viola algunas de las leyes que a usted le permiten vivir confortablemente en este planeta.
Y sobre que algunas instituciones y gobiernos europeos le dan reconocimiento…que le voy a decir. Nuestro president Montilla tiene la capacidad oracular de comunicarse con entidades supra naturales y decir cosas como esta: “no escuchar lo que dice Cataluña, es grave; no entenderla todavía es peor”.
Usted me comprenderá
Reciba un cordial saludo
Mujer-pez
factual
jueves, 4 de febrero de 2010
A mí, Arcadi Espada me ha decepcionado mucho. Con esto de ser escéptica me fío poco de aforismos orientales o de filosofías hermenéuticas. Siempre me ha valido aquello de que “lo que no puede ser no puede ser y además es imposible”. Pero Arcadi hizo tambalear mi mundo y mis convicciones: los milagros existían. Recordé lo que decía la Biblia: “yacerá el cordero con el león y la paloma volará con el águila”. Sobre el tema en concreto ya había cantado Stephen Stills “if you can’t be with the rich you love, honey, love the rich you’re with”.
Creí que era el nuevo Ángel Cristo, haciendo saltar por el aro mariscadoras con peligro y tiburones financieros. El flautista de Hamelin llevando el totum revolutum a un mundo moderno, intelectual y educado. Pero llegó el desencanto. ¡Por el amor de Dios si hasta Antonio Robles consiguió sumir en el coma profundo a toda la primera fila de un teatro y él no ha podio mantener hipnotizada su peña ni dos meses!
La unión entre especies distintas no suele dejar descendencia. Básicamente porque no se atraen sexualmente. Pero tantos meses de gambas, almejas y empanada de pulpo mezclados con orujo pueden hacer milagros. Y nació Factual. Un híbrido es un organismo vivo que resulta de la mezcla de especies distintas. Una mula, por ejemplo, es el producto de un burro y de un caballo. Sin que podamos saber nunca quién fue el burro y quién el caballo tuvimos criatura. Era mona, comía mucho, mucho y ya empezaba a tener una personalidad propia. Y, de repente, hizo “prrrrt” y se escuaringó.
Científicos de Tercera Cultura la han analizado y, después de aplicar un reduccionismo extremo, han llegado a los genes. Como sospechaban tenía la cosa los telómeros como la Duquesa de Alba los meniscos. Y han descubierto que el producto de un divino y de la coliflor no es viable. Quizá haya sido un tropiezo para Arcadi, pero una zancada larga para la Ciencia.
El editorial que marcaba el nuevo estilo literario de Factual dio la clave de lo que había sucedido. “Muchos caminos angostos se van ensanchado paulatinamente”, decía. ¡Arcadi, debiste dejarte ensanchar el tuyo! Seguro que Abreu te habría dado los consejos pertinentes, él que tanto sabe. Hubiéramos querido vivir por lo menos un añito en aquella fantasía. Tendría que haber durado hasta que se nos acabase la ficha de 50 euros. Nos has hecho polvo.
Creí que era el nuevo Ángel Cristo, haciendo saltar por el aro mariscadoras con peligro y tiburones financieros. El flautista de Hamelin llevando el totum revolutum a un mundo moderno, intelectual y educado. Pero llegó el desencanto. ¡Por el amor de Dios si hasta Antonio Robles consiguió sumir en el coma profundo a toda la primera fila de un teatro y él no ha podio mantener hipnotizada su peña ni dos meses!
La unión entre especies distintas no suele dejar descendencia. Básicamente porque no se atraen sexualmente. Pero tantos meses de gambas, almejas y empanada de pulpo mezclados con orujo pueden hacer milagros. Y nació Factual. Un híbrido es un organismo vivo que resulta de la mezcla de especies distintas. Una mula, por ejemplo, es el producto de un burro y de un caballo. Sin que podamos saber nunca quién fue el burro y quién el caballo tuvimos criatura. Era mona, comía mucho, mucho y ya empezaba a tener una personalidad propia. Y, de repente, hizo “prrrrt” y se escuaringó.
Científicos de Tercera Cultura la han analizado y, después de aplicar un reduccionismo extremo, han llegado a los genes. Como sospechaban tenía la cosa los telómeros como la Duquesa de Alba los meniscos. Y han descubierto que el producto de un divino y de la coliflor no es viable. Quizá haya sido un tropiezo para Arcadi, pero una zancada larga para la Ciencia.
El editorial que marcaba el nuevo estilo literario de Factual dio la clave de lo que había sucedido. “Muchos caminos angostos se van ensanchado paulatinamente”, decía. ¡Arcadi, debiste dejarte ensanchar el tuyo! Seguro que Abreu te habría dado los consejos pertinentes, él que tanto sabe. Hubiéramos querido vivir por lo menos un añito en aquella fantasía. Tendría que haber durado hasta que se nos acabase la ficha de 50 euros. Nos has hecho polvo.
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