Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

realismo para niños

lunes, 29 de marzo de 2010

Revolviendo entre documentos, me encuentro con estas reglas supuestamene aconsejadas por Bill Gates en una escuela infantil. Parece que es una leyenda urbana. Tengo un par de sobrinos adolescentes: esto va para ellos con todo el cariño:



Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres- No ganarás 5.000$ mensuales justo después de haber salido de la preparatoria y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once- Sé amable con los empollones. Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

3 comentarios:

Juan Poz dijo...

Como no se especifica el copyright, me limitaré a considerarlo tradición oral, como cuando la sabiduría se transmitía de maestro a discípulo, lo copiaré y lo pegaré en cada una de las clases donde he de entrar para ganarme las habichelas que mi condición de minusválido gástrico no me deja digerir...

Sloy dijo...

Palabras duras, pero que conviene asumir. Yo soy de los que le quedan un buen camino por delante, y creo que me guardaré estas reglas para tenerlas a mano.
Saludos

teresalv dijo...

Yo añadiría alguno del trato a la descendencia del profesorado o de la persona que esté en la dirección, más si cae en tu clase... Qué buena escuela social el colegio...
Me gustó mucho el post :)