Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

no hubo pescado

sábado, 9 de junio de 2007

El viernes me fue imposible colgar mi post. El lunes que viene, como siempre.

1 comentario:

schelling dijo...

Que vaya bien la presentación del libro, sra. escéptica. Por lo que he visto, estará bien acompañada.