Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

los progres de la barba, reeditados

lunes, 18 de junio de 2007

De tanto en tanto, me gusta leer las cartas al director que publican los dominicales de los periódicos, especialmente El Magazine de La Vanguardia o el EP de El País. Lo hago, sobre todo, para asustarme a mí misma, para recordarme hasta qué punto estoy fuera de una determinada corriente mayoritaria. Parece que me gusta sufrir. Porque a mí me asustan esos lectores tan políticamente correctos que dan las gracias a determinado escritor por recordarles “el valor de la mirada de un niño” o “el dolor que inflingimos a los desgraciados del Tercer Mundo con nuestro consumo desaforado”. Ayer, de mi paseo por el planeta flácido, me traje uno de los tópicos más obstinadamente cultivados de los últimos 30 años: el antisemitismo disfrazado de progresía. Lo hice del Magazine de La Vanguardia , que no he sido capaz de ver en Internet para traerlo aquí, lo siento. Y esta vez encarnado en una figura interesada y, yo no lo dudo mucho, con una agenda perversa y traidora, que hoy no tengo ganas de hablar con eufemismos. El título de la carta era “Glucksmann visto desde Francia” y estaba firmada por un angelito llamado Djamal Benoumechiara desde Marsella. Habría que hacer un estudio de los responsables de estas secciones y de hasta qué punto sesgan la selección de la correspondencia hacia sus obsesiones favoritas. “Glucksmann visto desde Francia” es, seguramente, un título del que me los imagino orgullosos autores. Una bella ssinécdoque, “Francia”, como si el afortunado Djamal (afortunado por vivir en ella) representase la visión crítica más extendida de toda la nación. Para mí, esa es una típica carta al director seleccionada por un arquetípico representante de ese lector/redactor amante de las alianzas entre civilizados y esos no civilizados a los que tanta autoridad moral otorgamos. No sólo empieza el tal Djamal con alusiones ad hominem contra Glucksmann que van desde un rostro supuestamente estirado de manera artificial a un pasado, ¡cielos!, de maoísta, sino que acaba, claro, arremetiendo contra Israel, que es gratis. En un momento en que países que pertenecen a la ONU son capaces de anunciar su aniquilación y no pasa nada, el selector de cartas no debería ser tan generoso permitiendo que un radical aparezca como un representante de una “visión” de esa Francia de la que aún tiene las narices de ensalzar por su “libertad de costumbres” cuando lo que desea como todos es acabar con ellas. Bah.

Por cierto, la Federación de Comunidades Judías de España y la Asociación de Solidaridad España-Israel convocan una concentración ante la embajada de Irán el próximo 27 de junio a las 19.00 como respuesta a las nuevas amenazas de destrucción a Israel por parte del Presidente de Irán M. Amadineyad. Si yo estuviera en Madrid, me pasaría. Por el bien no sólo de Israel.

8 comentarios:

schelling dijo...

Vuelve ud. con ganas, por lo que veo. El sesgo en la selección de las cartas al director de algunos diarios es tan evidente, tan descarado, que ya no vale la pena leerlas.

Por cierto, después de la pausa, ¿no nos merecemos una modesta crónica de la presentación del libro, señora escéptica?

Intelectual del sector terciario dijo...

Dos preguntas:

1-¿Usted a que sector económico pertenece? ¿Primario, secundario, o terciario?

2-A usted le han otorgado en diversas ocasiones el calificativo de intelectual , no en vano firmaba un manifiesto como tal. ¿Como se obtiene? ¿Es un master, una carrera? ¿Se auto-otorga?

Anónimo dijo...

Gotigoti dijo,
la vesania de los multiculti da ganas de vomitar. Los progres de Hollywood acaban de realizar una película sobre el asesinato de Daniel Pearl en el que no se nombra a Al Qaeda,ni se dice que lo mataron por ser judío,se da a entender que América tiene la culpa de todo por meterse en Afganistán,organizar Guantánamo,defender a Israel etc.
Por cierto la película defiende la tésis de que el atentado a las Torres Gemelas fue una conspiración de Israel y ofrece como prueba que el dia 11 de Septiembre los 400 empleados judíos de las oficinas no fueron al trabajo porque ya estaban avisados.
Ver debbieschlussel.com :An unmighty film,14 de Mayo,y It figures,18 de Junio.

el chico subliminal dijo...

Yo tambien me pregunto qué es ser multicultural. Los inmigrantes digamos "moros" tienen la obligación de "adaptarse" a la cultura del país que los acoje, en esto hay muy poco desacuerdo. En cambio, verás que los inmigrantes españoles en Cataluña que no quieren adaptarse a la cultura o costumbres del lugar son tratados como verdaderos héroes, víctimas del nacionalismo "totalitario", en el resto de España. En general el problema de los intelectuales "de periódico" es que son mediocres. No hace falta haber leído muchos libros ni ser muy inteligente para descubrir que básicamente son todos unos farsantes.

E.T. dijo...

¿Cómo se distingue un planeta flácido de un planeta erecto? ¿La astronomía machista es una ciencia?

Tineo dijo...

Querida mujer pez:

No sabia Ud que, tanto las "intervenciones" en antena como las cartas al director de algunos medios son "autoenviadas"?

Creo que sí, la seccion cartas es simplemente un apartado más de la línea editorial del medio.

Mujer-Pez dijo...

De acuerdo, Schelling. Hoy presento en Tarragona. Mañana le cuento.

Neguev & me dijo...

Gracias nujer-pez por su mención de la Manifa en Madrid

Allí estaremos servidora y servidora
Vendremos con fotos