Amigos, hace unos días que esta cosa no me permite autorizar los comentarios. A los que los habéis enviado: no es que yo haya pasado, es que no me deja. En cuanto pueda, me pongo a revolver las tripas del asunto y establezco de nuevo la conexión.
Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).
La Ley Wert: una muestra más.
lunes, 3 de junio de 2013
Seguros Regal: sólo para catalanes porque los otros son gilipollas
viernes, 31 de mayo de 2013
El delirio autocomplaciente (que, como sucede siempre, hará que la caída sea más dura, y encima para todos) de algunos catalanes es explotado comercialmente con crudeza soez. En realidad, los que saben más sobre la naturaleza humana son los publicistas. Van a lo más básico y profundo, sea sexo, apetencias de grasas y azúcares, estatus o el "sommésque" .....un club, un país, un poble....
En mi casa, mientras comemos ponemos un rato el programa que presenta Alfons Arús, Arucitys. Estos días aparece un video de una obscenidad gozosa e ingenua, un sabroso bocado, una delicia inolvidable
Atentos: una voz en off se queja de algo que está sucediendo. "No van a venir", "nos han dejado tirados". Hablo de memoria porque en la red no he localizado el anuncio. Éste no llega ni a la mitad que el otro. En resumidas cuentas; se entiende que son los pasajeros de un vehículo averiado que se temen lo peor.
Y ahí entra la aseguradora Regal. Una voz con un mensaje nada subliminal dice: "Catalunya compleix; Regal també". O algo así. Bastante así. Y luego "Regal, la aseguradora dels catalans perquè fan les coses com a nosaltres ens agraden".
Si lo dice una compañía de seguros, va a misa. Aparentemente, al resto de los españoles ya les encaja que no les atiendan, que no venga la grúa, que lleguen tarde, que no les provean de un vehículo de regreso, etc. Como son gilipollas, no hay problema. Pero, ah, amigo: els catalans som diferents. Por eso se crea Regal para nosotros. Somos cumplidores (toda la Sanidad, las farmacias, el 3er sector pueden dar testimonio de ello), y nos gusta que cumplan con nosotros. Si al resto de España (mejor, al país vecino) les da igual cómo les traten, aqui no. Somos gente inteligente y exigente.
No se lo pierdan, por favor. Es tremendo.
La felicidad: algunos principios para conseguirla
martes, 28 de mayo de 2013
Manifestar gratitud
Evitar preocuparse con las comparaciones sociales
Cultivar el talante alegre
Hacer actos bondadosos
Cultivar las relaciones sociales satisfactorias
Elaborar estrategias para afrontar desafíos
Aprender a perdonar
Estar absorto y plenamente concentrado en una actividad productiva
Disfrutar de los placeres de la existencia
Comprometerse con las metas propias
Practicar la espiritualidad y los hábitos devocionales (muy personal y a la carta)
Tener cuidado del cuerpo haciendo actividad física
Evitar preocuparse con las comparaciones sociales
Cultivar el talante alegre
Hacer actos bondadosos
Cultivar las relaciones sociales satisfactorias
Elaborar estrategias para afrontar desafíos
Aprender a perdonar
Estar absorto y plenamente concentrado en una actividad productiva
Disfrutar de los placeres de la existencia
Comprometerse con las metas propias
Practicar la espiritualidad y los hábitos devocionales (muy personal y a la carta)
Tener cuidado del cuerpo haciendo actividad física
Van por ahí los libros de Sonja Lyubomirsky y de Martin Seligman
martes, 9 de abril de 2013
"Los griegos tienen fama por haber inventado la democracia, en la que los dirigentes no son hereditarios sino elegidos por medio del voto. La mayoría de las sociedades tribales son también relativamente igualitarias y eligen sus mandatarios, pero los griegos fueron más allá introduciendo el concepto de ciudadanía que se basa en un criterio político antes que en el parentesco". (Fukuyama)
Así, los antiguos pueblos mediterráneos sentaron un precedente extremadamente importante para el desarrollo de la civilización europea. Desbaratar los lazos de sangre. Una revolución.
Me ha gustado mucho el último libro de Francis Fukuyama "The Origins of Political Order". Así que voy a recoger aquí algunos de los temas y pasajes que más me han interesado.
Por ejemplo: la fragmentación social que existe en Melanesia es extraordinaria y Papúa Nueva Guinea cobija más de 900 lenguas mutuamente incomprensibles. Esas tribus se conocen localmente como "wantoks", de "one talk", una corrupción pidgin del inglés, gente que habla la misma lengua.
Arcadi y mi idea "extravagante"
lunes, 8 de abril de 2013
Arcadi comenta un artículo mío de Letras Libres (el último) que hace
referencia a una polémica entablada entre él y Fernando Savater a propósito del
“libre albedrío”. Por lo que yo entiendo, según como lo ve Arcadi, Savater
sigue considerando esta supuesta facultad humana desde el punto de vista de la
filosofía tradicional, con un yo que sopesa y decide en libertad. Sobre lo que
piensa Arcadi puedo estar más confiada ya que hemos hablado de ello bastante a
menudo. Y es esto. En los últimos años, especialmente desde la neurociencia, nos llegan
informaciones que hacen pensar que es difícil de sostener esa idea del yo
decisor. El ser humano no es libre porque actúa como resultado de procesos que
tienen lugar, incluso, fuera de su consciencia. Las consecuencias son obvias y
se harían notar muy especialmente en todo lo que tiene que ver con la culpa y
el castigo ya que este determinismo implacable eliminaría de cuajo la idea de
responsabilidad personal. Arcadi está convencido de que las personas no somos
libres para elegir y que esto cambiará, en cuanto se comprendan cabalmente sus implicaciones,
todo un universo conceptual que va desde la filosofía al mundo de las leyes y
la justicia.
Yo soy tan lega como él en neurociencia, pero tengo la
impresión de que la cuestión es mucho más compleja por un lado, y hasta cierto
punto ociosa por otro. Por eso ponía el ejemplo de la física cuántica y de la
solidez de los objetos. Arcadi no me ha entendido y lo califica de
“extravagante”. Aunque esa revolución en la física ha subvertido conceptual y
tecnológicamente nuestras vidas a niveles impensables en tiempos, la caída del
concepto de libre albedrío en la forma clásica que conocíamos no echará, en mi
opinión modestísima, por los aires el sistema judicial lo mismo que no nos hemos
lanzado a darnos coscorrones con objetos cuánticamente vacíos.
Creo que poco a poco se irán redefiniendo los conceptos de
“libertad”, “voluntad”, “culpa” y, quizá, “castigo”, como reclaman muchos. Ya
no será tan fácil sostener constituciones basadas tan decididamente en la idea
de la “Tabla Rasa” como la nuestra. Veremos que pasa con un objetivo tan ambientalista
como que el fin de la Justicia sea la transformación de un reo, incluso de un
delincuente sexual agresivo, en un ciudadano adaptado. Quizá el sistema penal
se alíe con la bioquímica a no tardar. Pero el sistema penal y de justicia contienen
unos elementos profundos tan arraigados en la misma estructura del cerebro que casi
se les podría llamar “fenotípicos”. Yo, igual que Arcadi, puedo hacer una
predicción de profana leída. Y es que se cambiarán actores y decorados, pero la
obra va a ser parecida. Vamos, que no habrá “leñazo”.
Suscribirse a:
Comentarios (RSS)





