Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

banderas y pancartas

jueves, 8 de julio de 2010

Una pantalla gegant per evitar incidents L'Ajuntament de Barcelona s'ho mira "des de la perspectiva de la seguretat




Sí, si; "de la seguretat". Si la manifestación se hiciera al día siguiente del partido ni estelades ni senyeres, Montilla sería capaz de ir con "la Roja". Así es la hipocresía de los políticos y así de grande es la de Montilla, un "must" en chaqueterismos.

2 comentarios:

Juan Poz dijo...

Esto se parece cada vez más a la Ruritania de El prisionero de Zenda: pura opereta. ¡Ya sé que Polònia, supuestmente, sería la heredera de autores críticos como Sílvia del Río, más conocida como Serafí Pitarra, Albert Llanas o Pere Calders; pero no puede serlo porque asoma enseguida la patita de subordinación a lo políticamente correcto y "cierra filas" tras la disputada senyera forassenyada de l'estira i arronsa! ¡Lástima de Boadella exiliado que pudiera sacar tajada de este sainete!
Como ya dije, aquí el plural nos singulariza como al inspirado dictador del Vaticano.

Carlos Fernández Ocón dijo...

No me interesaba el futbol a mí. Ahora, que gracias a él, 'parece' que somos españoles, que estamos unidos y que no nos avergonzamos ni de país ni de bandera, me estoy aficionando.