Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

toi cansao

jueves, 7 de febrero de 2008

Los universitarios catalanes piden que el inglés no sea obligatorio sino optativo"Si ya es difícil entender un texto en catalán o castellano, imagínate en inglés, si no salimos preparados del bachillerato no podremos hacerlo bien en la universidad", añadía Mercè, estudiante de Filología Catalana de la misma universidad.

Es universitaria y le es difícil entender un texto en su idioma.

8 comentarios:

Juan Poz dijo...

Un texto es, sencillamente, un artículo de opinión publicado en el País, por ejemplo. La didáctica de la lengua ha sido tan aberrante que jamás se ha interesado por la competencia en el uso, sino por los conocimientos gramaticales, ¡como si estos ayudaran a alguien a usar correctamente una lengua!
Las estadísticas de la Generalitat, por ejemplo, en cuanto a la comprensión lectora y a la capacidad expresiva tienen más truco que las del CIS. El nivel de fracaso escolar ronda el 60%, como mínimo. Los disfraces distorsionadores de lo real siguen siendo el pan nuestro de cada día en la Cataluña de sus propietarios indivisos.

goslum dijo...

¿Es aquí donde se dan clases de inglés a un euro?
If, If, between, between.

Anónimo dijo...

Quizá la preparación escolar y universitaria en España sea mala (seguro), pero también recuerdo que había textos universitarios que eran icomprensibles. Era el típico libraco de un catedrático que había ganado sus oopsiciones en las trincheras y publicaba a medias con un amiguete impresor o algo por el estilo, en papel de vater o de peor calidad, pero había que comprar aquellos engendros por narices para aprobar. No sé si esto seguirá siendo así. Los libros americanos eran mejores, pero claro, el inglés dichoso... hay que viajar más y hay que leer más cada uno en su casa. Si a uno no le gusta leer, no se comprende mucho para qué se mete a estudiar una carrera, sinceramente lo digo.

Un saludo, Carlos

Oriana dijo...

En realidad, de todo el artículo que nos enlaza M-P, la verdadera perla es la siguiente frase que pronuncia Mercè: "Además, según qué carrera hagas no necesitas el inglés para nada, como yo..."(porque ella estudia Filologia Catalana). Genial. No necesita estar al tanto de las últimas corrientes de la lingüística mundial. Mercè tiene suficiente con conseguir puesto en la bolsa de trabajo para profesores interinos, y que la llamen allá por el 2014 para ir a un instituto de las comarcas azulejeras de Castellón, donde los hijos de los operarios rumanos y polacos le reventarán las clases gritándole (en castellano) que no necesitan el catalán para nada.

Anónimo dijo...

Y lo que es peor, y para ello se necesita saber mucha filología de todo tipo y varios idiomas: comprese vd un video hecho en Taiwan, o una batidora o similar, con unas instrucciones en... digamos... "castellano", pero traducidas del coreano (dialecto del Norte debe ser) trufado de pichinglis y ya verá lo que es bueno.
Si alguien sobrevive a eso sin electrocutarse que se publique en la portada del New York Times.La cosa lo vale.

Un saludo, Carlos

Eulalia dijo...

Oriana, muy bueno.

Saludos
Eulalia

Anónimo dijo...

hoy he visto con ROSA DIEZ a la mujer pez, bella y discreta....

Huno dijo...

Toda la vida he oído aquella supuesta boutade de Heinrich Heine de que los romanos habían podido conquistar el mundo porque se habían librado de estudiar latín, ya que era su lengua. Pero en los últimos tiempos me pregunto si Heine no estaría hablando en serio.

Eso porque no comparto la idea de que las oportunidades son mayores para quienes más idiomas conozcan. Las oportunidades en la hostelería, sin duda. En lugares como EE UU hay montones de personas que trabajan en industrias punta y no conocen ni una palabra de otro idioma. Puede que el tiempo que se emplea en otras partes en estudiar inglés lo empleen ellos en estudiar biología, física, etc.

A lo mejor podría llegar a ocurrir que si la elección de lengua vehicular de la enseñanza fuera libre la mayoría, incluso de catalanohablantes, escogerían el castellano. Y aun que en la generación siguiente olvidaran en catalán, como ha ocurrido en las capitales de la Comunidad Valenciana. A fin de cuentas la catalanidad se va convirtiendo para mucha gente en una profesión y los estudiantes llegan exhaustos a la universidad (pues de todos modos la mayor parte de su consumo cultural y de sus relaciones se dan en castellano). Es normal que el inglés resulte una carga excesiva.