Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

la izquierda liberal y la hipnosis

domingo, 13 de enero de 2008

Cuando me enteré de que Antonio Robles iba a dar una conferencia con el título “Nacionalismo e hipnosis” decidí que no me la podía perder. Me intrigaba saber hasta qué punto el título era irónico y hasta qué punto iba a ser la hipnosis usada como metáfora de una manipulación social. Debo decir que la conferencia desbordó cualquier expectativa que me hubiera creado previamente.

Se daba en una sala con capacidad para unas 150 personas que, cuando llegamos, 10 minutos más tarde de la hora prevista, estaba llena hasta los topes, con gente de pie y sentada en sillas dispuestas lateralmente. Hasta a Antonio, hombre de absoluta confianza en sí mismo, se le veía ligeramente sorprendido por el exitazo. No digo más. En mangas de camisa, micrófono en mano, en cuanto empezó disipó cualquier duda que hubiera tenido. No sólo iba a hablar en serio de la Hipnosis sino que iba a hacer una demostración y todo. Yo sólo lo había visto en alguna fiesta de pueblo. Un espectáculo inédito en un diputado, que yo supiera. Aunque incómoda por tener que estar de pie con un menisco roto, a partir de aquel momento, supe que tenía que quedarme hasta al final: era un momento histórico. Y, como creo que la historia ya canta por sí misma, paso a relatar lo que vi y lo que oí, que para algo tomé mis notas.

Antonio Robles, diputado en el Parlamento por Ciutadans-Partit de la Ciutadania, explicó a los presentes que él conocía las técnicas de la Hipnosis desde hacía muchos años, desde el 84, que sabía practicarlas y que era un hipnotizador, un “sofrólogo”. Seguidamente, nos hizo una breve introducción. La mente humana, decía, es muy fácil de manipular, estamos todos manipulados y ciertos mensajes que nos envían los que nos quieren dominar “calan en el inconsciente colectivo”. Como apoyo a esta tesis, nos pasó un vídeo de la película Casablanca, concretamente del momento en que, en la sala de fiestas en que transcurre gran parte de la película, al himno que canta un grupo de nazis se opone el canto los defensores de la libertad, los demócratas. Sólo que ambos están cambiados por el del Barça y el del Madrid. Parece que lo utilizaron una vez los del Barça. Bien, muy efectista y resultón. El público se indignó convenientemente y eso le sirvió a Robles para explicar que la hipnosis es una técnica “normal”, que “se estudia en la universidad”, que la estudian “los médicos”, que es muy antigua, que proviene de las técnicas del sueño de los griegos y que se ha venido usando durante siglos para “curar y controlar”. Parece que los médicos descubrieron hace mucho que, con su práctica, “se reducían 2/3 de las infecciones y que las enfermedades se curaban 2/3 más deprisa que sin ella”. Que barbaridad. Y, mi amigo March, sin saberlo. Nos contó que venía del mesmerismo, de un Mesmer que, aunque desconocía el término hipnosis, conseguía curar con ello a las monarquías de la época. Que no fue una practica científica hasta que Charcot la “dignificó”. Que luego Freud oyó hablar y se fue a aprender con él, aunque fue “un mal hipnotizador”. De ahí salió eso del la “asociación libre de ideas”. Que es parte también de la ciencia del SXX pues, aunque se abandonó durante un tiempo, en los años 40 se volvió a ponerse en práctica por “cuestiones médicas”. Terminó de explicar e inmediatamente, después de advertir que todo aquello iba “a ser ciencia”, le pidió al público muy congruentemente “un acto de fe”. Adelante.

Robles nos iba a hipnotizar a todos aunque, para hacerlo más científico -digo yo- trabajaría con un grupo de gente que ya traía él preparado. Nos dijo que iba a ser “una pequeña demostración”. Que quería que viéramos cómo con esas técnicas se puede llevar a la gente “al fanatismo”. Y con éste a los “hombres-bomba”. Por si esto nos sorprendía, nos dijo que supiéramos que todo esto se apoya en “datos empíricos” que, por desgracia, no iba a haber tiempo de mostrar (disculpado, Robles, qué más da para quién ha pedido un acto de fe ¿no?) Que todo esto se hace en “laboratorio” pero que, nosotros, por ese dichoso tiempo escaso, lo vamos a ver “muy deprisa”. Que, de alguna manera, es lo que hacen los políticos que nos quieren influir: nos meten “ítems e ítems” de información interesada. OK.

Sigamos. Va y nos pide a todos que cerremos los ojos y que no tengamos temor, no preocuparse, que la hipnosis “en ningún caso es peligrosa”. Y empieza a pasearse por la cabecera de la sala. Que “veamos en el interior de nuestra mente”, aconseja. Que no nos centremos en lo superficial sino en las “imágenes perceptivas”. Pues, venga, adelante, sea eso lo que sea. Alguien le pregunta (la gente estaba muy interesada e interrumpía a menudo para expresar inquietudes o dudas) si todo el mundo es susceptible de ser hipnotizado. Robles, indiferente a predisponer a su público en un sentido u otro (o no), manifiesta que sólo es difícil en gente escasamente inteligente. Vamos, la palabra que usa es “borderline”, y que tiene éxito cuanto más inteligente e imaginativo es el sujeto. Con eso nos concentra a todos de golpe. Bordeline el último. Así que empieza. Lo de siempre. Que si sientes tu cabeza, que si ahora sientes los pies, que si te pesan las mejillas…

La gente, con la mayor voluntad, le sigue la corriente. Muchos de la sala son ex miembros de un partido del que en su día fue presidente. INN. Iniciativa No Nacionalista. ¿Ya sabían que su jefe era un hipnotizador? Imagino que sí. Igual era la gracia, vete a saber. Ahora tenéis los ojos tan pesados que no los podéis abrir, asegura. ¿A que no los podéis abrir? No, parece que no los pueden abrir. Están pesados, pesados, esos párpados. Hasta que, de improviso, a alguien le suena el móvil. Un pasodoble, por cierto, panda de españoles. Y ¿qué sucede? Que la mitad de la sala abre los ojos de forma inmediata y sin la menor dificultad. Ninguna. ¿Demostraría eso que posiblemente más de la mitad caían en la categoría de bordelines? Por si acaso vuelven a cerrarlos. Afortunadamente, al poco Robles les saca del trance. A todos menos al lado izquierdo de la primera fila. Su grupo de demostración. Los elegidos. Estos parecen profundamente dormidos. Robles se pasea por el frente de la sala con aire autoritario pero siempre paternal. Les hace los pases usuales. Levanta la mano, levanta la cabeza. Cómo te llamas. Y, luego, colleja a la cabeza y un “¡duérmete!” imperioso. Nos dice, truculento, que son como “muñecos de trapo”. Un señor de la segunda fila le hace preguntas sobre las condiciones en que se encuentran esos hipnotizados. Pero también le pregunta: si el resto de la sala está despierta ¿por qué sólo permanecen dormidos los que él tiene aparte? Buena pregunta, si señor. Es lo que tienen los “borderlines”, que no se chupan el dedo. El hipnotizador, el nigromante, Antonio Robles le responde que eligió a ese grupo, entre otros motivos, por ser “gente joven”. El de la segunda fila se conforma con esa respuesta. Lo bueno de tener un público amigo es que nadie desea hacer sangre. También dicen que es el motivo por el que los hipnotizadores de verbenas populares llegan al final sin que les apedreen: nadie quiere aguar la fiesta. Pero yo no sé ¿eh?

Robles despierta a su grupo con esas tres palmadas típicas que se dan, menos a uno de ellos, un chico joven, al que lleva al centro, donde están ya dispuestas un par de sillas. También se lleva a uno más mayor sentado en la primera fila pero en el lado derecho. Es el veterano miembro de Ciutadans, Juan José Román. Me pregunto cómo ha conseguido que se ponga este señor en tamaño trance. Nos dice Robles que Juan José va a atender, hasta nueva orden, como “Tomás”. Al otro más joven le cambia también el nombre. Cuando los tiene sentados y dormidos en el centro, no recuerdo si es el mismo señor de la segunda fila, pero otro borderline sin duda, se queja de que no ve conexión entre el espectáculo de hipnosis y parte del título de la conferencia, el nacionalismo. El público de la sala se ríe con fuerza. No sabría decir si porque comparten esa cierta irritación del caballero inquisidor o si porque desean dar una muestra de adhesión a Robles. Imagino que mitad y mitad, según lo imaginativos que fueran o lo bordeline.

Mientras continua el espectáculo de hipnosis, Robles comenta aspectos de la misma. Dice que a los hipnotizados es posible llevarlos a una “regresión a la infancia”. Juan José Roman debe andar por los 60. Estoy deseosa de que nos lo retroceda a la infancia. A ver hasta donde llega. Dice que “los podría llevar a los 6 años”. Cojonudo. ¿Qué cómo sabe él cuándo están en los 6 años? Muy fácil. Se pondrían a escribir tal como lo harían con 6 años, cosa imposible que recuerden cuando están despiertos. Esto me decepciona un poco. ¿Sólo eso? Podría ponerlos a jugar a los médicos. Me refiero a esa manera de jugar a los médicos que jugamos algunos. Pero, no. Tampoco van a escribir nada. Alguien puede estar pensándolo, pero no le preguntan cómo puede saber nadie cómo escribían los hipnotizados a los 6 años, ¿guarda Juan José cuadernillos de esa edad? Robles sigue sobrecogiéndonos con las temibles posibilidades de la hipnosis. Señala a sus pacientes dormidos y dice, lóbrego: “son sujetos para el sofrólogo, a mis órdenes. Es terrible pero es así”. Guay.

Aunque Robles insiste, por un lado, en que no se puede hipnotizar a nadie contra su voluntad, por el otro sigue advirtiendo que quien no lo consigue es por algún “fallo de su personalidad” o por alguna “deficiencia mental”. Vamos que, según esa regla de tres, los dos hipnotizados que están en el centro son unos cerebritos de dos pares de narices. Y sigue importunándolos: que si te llamas Román, que si te llamas Marcelino. Y ellos, con cara de idos, dándole la razón en todo. Robles está exultante: parece un predicador pentecostalista. Respondiendo a otro espectador explica que, si no les despierta, los “sujetos” lo harán, o espontáneamente al cabo de unas horas, o a causa de un ruido intenso. En el caso de Juan José Román, nos dice que se halla en una “situación mental muy sentimentalizada”, y capaz de “actos fanáticos” si él se lo pide. En algún momento, ante cierto escepticismo ante las posibilidades letales de los hipnotizados dice lúgubremente “que Dios nos ampare”.

Como el público insiste en saber qué tiene que ver este espectáculo de hipnosis, qué tiene que ver que Juan Jose Román revise y revise su cartera para encontrar un carné donde ponga su nombre correctamente, con el nacionalismo, Robles entra en materia. Dice que nunca ha dicho que la hipnosis y el nacionalismo tuvieran nada que ver. Con un par. Será que nos lo había parecido. Y que mostrará por fin las técnicas de manipulación mental. Despierta a los sujetos y los manda para su sitio. Pasa a hablar de la publicidad “subliminal”. No podía faltar. Esa publicidad actúa “por contagio mental”. La manipulación de las emociones nos pone en un modo manipulable. Mucha gente sabe usar de esas emociones en la gente. Por ejemplo, Napoleón. Sí, eso dice: Napoleón. Napoleón, ante las tres pirámides de Egipto dijo aquello de “Soldados, 40 siglos nos contemplan”, y eso “les hizo poner la piel de gallina a los soldados”. ¿Les parece un ejemplo raro? Pues a Robles no, pues con esta carga sentimental, bien manipulada, “podrías matar”. Pero algunos borderlines se cansan de esas divagaciones. Se levantan algunas voces: han venido a ver cómo es eso del nacionalismo y la hipnosis, qué relación hay, cómo nos manipulan. Pues eso, pues eso. Robles trata de ilustrarlo. Les cuenta cómo una vez el Tenerife ganó al Real Madrid cuando nadie se lo esperaba. Rememora con tanta vivacidad ese partido que parte del público vibra con el recuerdo. Yo, que no soy de fútbol, ahí me pierdo. Parece que la historia satisface bastante, pero hay gente del público que le pide que, puesto que somos víctimas de la manipulación nacionalista “qué soluciones hay”. Pues es lo que viene ahora. Hablará de “biología y de cultura”.

Vayamos a la ciencia. Robles nos explica qué son “las ventanas cerebrales. Un niño, “nacido con cataratas” o privado de visión durante X tiempo, ya no puede ver. Así, los años más tiernos de la edad humana son aprovechados por los nacionalistas para introducirnos sus “ítems”. Por ejemplo, no sé si una consellera de educación o quién, afirmó una vez que “nos lo jugamos todo a los 7 años”. En resumidas cuentas, que si no han conseguido crear las “estructuras sentimentales” del catalán a esta edad luego les es más difícil. Los niños con una sola lengua materna tienen una de “sentimentalizada”. Si los padres tienen lenguas distintas tienen sentimentalizadas dos. Si lo entendí bien, a un niño de habla castellana al que se le “sentimentaliza” durante esta “ventana” el catalán imponiéndoselo en la escuela luego ya puede ser carne de cañón para el nacionalismo. Y todo eso científico. Otro ejemplo de biología es que muchas informaciones “se incrustan” si coinciden con “descargas de adrenalina”. De esta manera no se olvidan nunca. Por ejemplo, en movimientos de masas, en grupos como manifestaciones, actos masivos etc. donde la emoción juega un papel. Es otra manera de endiñarnos “ítems” por parte de los manipuladores. Para que veamos hasta qué punto, un vídeo nos empieza a mostrar frases variadas y fragmentos de texto de expertos en psicología de masas. Desfila Nietsche todo el rato. Marcuse y su hombre unidimensional. También Gustav Le Bon con un texto que dice algo así como que la manipulación de los sentimientos por lo subjetivo afecta a los individuos y…” a los pueblos”. Toma ya. Aparece Dawkins y su concepto del meme (aunque Robles lo escribe con “i”, “mime”, cosa que he visto apenas nunca). Todo fugazmente y sin relación con técnica alguna que yo hubiera sabido ver.

A Robles no le dio tiempo para más. Cerró el acto con unas frases -con el mismo criterio de pertinencia que el resto- en recuerdo de momentos históricos como el de Galileo cuando apuntó a los cielos y vio que Júpiter tenía 4 satélites cosa que nadie de su época quería creer. Bien, dice, pues hoy ya sabemos que Júpiter tiene 4 satélites, de la misma manera que sabemos cómo funcionan las técnicas manipuladoras del nacionalismo. Más o menos. Torero, Robles. Alguien que ha conseguido tener artículo fijo en Libertad Digital con un espacio para una personalísima “izquierda liberal”, un diputado que tiene la osadía de dar un espectáculo de hipnosis que ni el Màgic Andreu es capaz de todo. La izquierda INéNica, que es la hostia. La otra, también.

37 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que un niño con cataratas puede ver si se las operan. Depende de la patología que haya detrás de las mismas, pero bueno, dejemos este triste asunto. he conocido a varios psiquiatras y menos, psicoanalistas, puesto que trabajo a veces para ellos, pero los últimos no trabajan para la sanidad pública. Nunca he preguntado por el hipnotismo aunque sé que emplea, pero me da como un así; tampoco me intriga tanto, y yo creo que a ellos también les da como vergüenza. Y eso que se sigue empleando el elctroshock y yo creo que la lobotomía en casos muy difíciles porque hay gente que sufre mucho y aunque parezcan métodos crueles, es peor lo que padecen. Al menos esto se hacía hasta hace unos años.
Bueno, Cataluña es tierra cercana a Francia, pais fértil en filósofos que aquí es verdad que no nos sobran, y que después de la 2ª guerra mundial han convertido la filosofía en algo realmente inasequible con Claude Levi- Strauss, Michel Foucault, Althusser, Bataille, Derrida, Lacan, este sí, psiquiatra. Salvo el primero, casi todos, me parece, terminaron sus agitadas vidas de un modo violento o de muertes no muy naturales. No es que juzgue esto, porque hay muchas maneras de correr peligro en esta vida y ellos eligieron la suya. Muchos intelectuales catalanes creo han bebido en esas fuentes y lo cierto es que no se sabe al día de hoy que quedará del estructuralismo, del deconstrutivismo y de todas esas cosas. Hace tiempo lei las excelentes memorias de Carlos Barral donde no trata el hipnotismo, pero sí su laboriosa vida y podríamos decir que muerte, y las personas que lo rodearon. Y sin embargo me parece que no era nacionalista.

Un saludo, Carlos

my blue eye dijo...

¡Gustave Le Bon, dios santo! Este señor que usted describe dando su conferencia genial es solamente otro impostor, un reaccionario, pero en este caso parece bastante borderline, qué quiere que le diga. No sé qué pensará usted al respecto.

Anónimo dijo...

Robles es nuestro Al Gore. Hay que hacer una película.

Anónimo dijo...

¡Qué lástima, te podía haber hipnotizado a ti y a unos cuantos más que te acompañaban! A lo mejor hubiéramos sabido las razones por las que UNIDOS POR EL DEDO (UPD) no quiere presentarse coaligado con Ciutadans a las elecciones generales. Robles no es santo de mi devoción, pero tú, estirada Barbat, menos.

Oriana dijo...

¡Qué fuerte! La magufería se extiende por doquier.

Aprovecho para comentar otro fenómeno paranormal recientemente celebrado en Cataluña. La elección de Miss y Mister Nació Catalana. Un concurso necesario, porque, como dice una bien aleccionada pubilla "ellas no tienen nada que ver con la belleza de madrileñas o andaluzas". Lo mejor de todo es que los ganadores se apellidan Ruiz (ella) y Téllez (él). Dos apellidos, como todos sabemos, que proceden directamente de Guifré el Pilós. La guinda la pone el representante del Valle de Arán, búlgaro.

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/01/13/barcelona/1200220901.html

Juan Poz dijo...

¡Menuda estupidez!, la perpetrada por el señor Robles (¡Nada que ver con el eximio Antoniorrobles, escritor secreto para exquisitos paladares literarios...!) Yo pensé que desde UPyD pretendíamos ejercer la Ilustración, no el ilusionismo barato y mediático. En fin, se ve que el tirón mediático genera estupidez como el viento electricidad en los parques eólicos. ¿Por qué me viene a la memoria la excelentísima película "El árbol, el alcalde y la mediateca", de Eric Rohmer.
Tengo la impresión de que en este país uno nunca acaba colocado ideológicamente según sus convicciones, sino en función de quiénes están dispuestos a acogerle a uno, por mor de apenas una coincidencia, más epifenoménica que fundamental.

rouletabille dijo...

Thomas Mann escribe un cuento a principios de los años treinta, Mario y el mago, donde el relato de una sesión de hipnotismo le sirve como metáfora del control que en aquellos años Mussolini ejerce sobre los italianos. Y hete aquí que la mujer-pez nos narra como en nuestros días el político Robles hipnotiza a sus seguidores. Dos historias de hipnotizadores, Mario y Robles, donde gana de lejos Robles. Es que lo de Mann era una ficción y Robles, aunque parezca imposible, llenó una sala de Barcelona para hacer una demostración de sus habilidades. Como aquellos surrealistas que dictaban sus conferencias en un circo, subidos a un trapecio, pero esos eran artistas. Aquí es un político. Ole tus huevos, Robles. Estos de Ciudatans, dispuestos a entrar en el Guinnes de records a costa de lo que sea. Rivera, el primer candidato que se presenta desnudo. Robles, el primer politico que hipnotiza de verdad, sin subterfugios, a sus seguidores. Bueno, primero, primero, al menos en Europa debe de ser el primero que ha hecho esto, que no pondria la mano en el fuego porque no se haya producido algo parecido en Latinoamerica, solo hay que recordar a Buchanam bailando la conga.

Desde ya, el relato de Teresa va a ocupar un lugar preferente en mi biblioteca, junto a las aventuras del partido posadista, ya sabeis, aquellos trotskistas en cuya cosmovision los ovnis ocupaban un lugar central, el nunca suficientemente alabado Partido Obrero Revolucionario del camarada Posadas. Aquí, en Barcelona, en los años setenta eran conocidos como los trotskines.

Y una amarga confesion. Yo acudí en una ocasión a un espectáculo de hipnosis y me presté voluntario para que el mago hiciera de las suyas con mi cerebro adormecido. Y, ¡oh, infelice de mi!, lo que siempre interpreté como una victoria de mi voluntad que no pudo ser doblegada por el mago, ahora, tras el relato de Teresa, tiene otra amarga explicación. Borderline.

Borderline sin imaginación dijo...

Ahora entiendo porque es tan fácil hipnotizar a las gallinas.

Borderline perdida dijo...

Tanto Dawkins para llegar a esto.

Anónimo dijo...

El caso es que no cabe duda de que nos vendría muy bien un lider con palabra hipnótica como dicen que ha tenido algún dictador para ganar las elecciones.
Pero en España, pais individualista, no hay lideres, todo lo más hay cabecillas.
Y otra cosa, el cheque- bebé ese (ya sospechaba algo, pues aquí a los cheques siempre se los ha llamado talones) son nominales, cruzados, de modo que el bebé tiene que llegar a los 50 años para cobrarlo. No os aconsejo que os pongais a tener hijos a lo loco si es por solo por eso.

Un saludo, Carlos

sisa dijo...

Que tiene la Jimenez contra los pasodobles,
"está panda de españoles" ¿Jimenez te molestan los españoles? o lo que te molesto de verdad es que Robles llenara la sala. Cosa para la que tú estas incapacitada.
No te da verguüenza escribir ese artículo, ridiculizándo a un diputado de ciutadans. Partido del que fuiste casi una madre.

Espero y deseo que algún día dejes de mirarte el ombligo.

Anónimo dijo...

Me he divertido mucho con el relato del acto de hipnotismo realizado por Robles. Relato bien conducido y con fina ironia.
Pero lo que no me ha gustado nada, por incomprensible es la frase de: "está panda de españoles". No comprendo la intención literaría de la misma, y si la tomo literal me siento ofendido como español, tan ofendido como una mujer lo haría ante frases como "esta panda de coños", en referencia a su condición de hembras.

Desafortunada frase por parte de la escritora Teresa, en mi opinión sobra, Y además sería necesario una aclaración de la misma porque algunos, no la hemos entendido.

Firmado:
Un español y catalán " No Nacionalista". Simplemente nacido en Cataluña(España)

PD
Y no me gusta que me ofendan por una condición accidental, tan accidental como ser hombre o "coño".

Usucapión dijo...

Oiga, mujer pez:
¿ Cómo coño hipnotiza el ingeniero de almas y antaño proetarra Savater? Porque con esos ojitos que tiene......

Anónimo dijo...

Asombroso. Espeluznante. Me ahogo.

Brillante, Teresa. Kudos.

V. Carbona

Hasta las narices de las trepas dijo...

Teresita, Teresita... ¡haciendo campaña!... Chata, sigue ahí que por aquí no te queremos.
¿Ya se han enterado tus nuevos amiguitos que estás ahí por hacerte con un SITIO? ¿Ya has metido bien los codos?
Gran literata... Tus libros, ¿cuantos has escrito? Insigne intelectual...

Bali dijo...

Es increíble Sra. Pez, esta Ud. “Hipnotizada” y no se ha dado cuenta. Robles tiene razón, el nacionalismo consigue con Uds. los “no españoles” bordelines, no sepan que han sido hipnotizados. O es que acaso, forma Ud. parte de los hipnotizadores y esta “camuflada” como salvadora del antinacionalismo trabajando en la cúspide de UPyD? Pues si es así, sepa Ud. que eso tiene otro nombre: TREPOPTERA

p.p dijo...

Para los envidiosos de los que son mas brillantes, para los cobardes que se esconden en el anónimo, para los idiotas que se afilian a partidos políticos, para los acomplejados por sentirse discriminados españoles y catalanes, para los que agreden a otro por no entenderle,
Para los horteras, los incultos y los descerebrados que no hacen nada por mejorar su condición humana.
Sois todos unos ..…piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…..
p.p

gallegosinmorriña dijo...

¿Será posible que alguien se tome en serio la expresión “panda de españoles” (y se ofenda por ella) al encontrarla tras la descripción de una sesión de hipnosis colectiva interrumpida por un móvil que interpreta un pasodoble? Yo, tan español como gallego (y europeo) solté la carcajada al encontrármela. ¿Se puede ser tan insensible a la ironía? Recuerdo a un paciente al que su psiquiatra le recomendó que pusiese los pies en el suelo. Se sacó zapatos y calcetines y… los puso.

Esplendida la ironía que derrocha María Teresa Giménez Barbat en su crónica del show de Robles. Fina ironía que en ningún caso oculta la profundidad e importancia del tema de fondo. La hipnosis es una técnica de sugestión. Y la sugestión es un mecanismo peligrosísimo cuando se emplea para adoctrinar a un grupo, reforzar su narcisismo colectivo, obnubilar su racionalidad con sentimientos gregarios, convencerlo de que el vecino es enemigo, identificarlo consigo mismo a través del odio al otro… Da igual que la excusa sea nacionalista, racista, futbolista, sexista, opusdeísta o islamista. El argumento es lo de menos. Lo aterrador es el mecanismo por el que se empuja a todo un pueblo de la creencia al dogmatismo, del dogmatismo al fanatismo, del fanatismo a la agresión, de la agresión a la matanza, de la matanza al genocidio. Esa es, en el fondo, la peligrosa pendiente resbaladiza a la que se expone (a veces como aprendiz de brujo) cualquier adoctrinamiento colectivo.
Con hipnosis o con inmersión lingüística, el auténtico peligro de nuestro tiempo queda perfectamente identificado con la inteligente ironía que María Teresa Giménez Barbat derrocha habitualmente en sus escritos.

Anónimo dijo...

La frase ha sido desafortunada, con fina, o sin fina ironia.

¿Qué ha querido decir con "panda de españoles?. No comprendo la necesidad de escribirla, ni el significado irónico de la misma.

Es una frase ambivalente, que puede herir la sensibilidad de los aludidos, y a la vez causar el placer de los nacionalistas catalanes.

Y me pregunto si es una frase irónica, o sarcástica.

Roca dijo...

Felicidades por el relato, Mª Teresa, me ha divertido mucho.

Sin embargo veo que nadie ataca la pregunta de fondo: ¿cómo ha llegado este magufo de feria a representante electo del pueblo catalán?

Yo tengo una respuesta, claro, pero me gustaría saber cual es la suya.

Valdemar dijo...

El pueblo catalán está tan hipnotizado como yo. Lastima que Robles no sea un mesmerista consumado que pudiera mandarme al sueño eterno. Tampoco despertará de su podrido trance a Cataluña.

Miguel Argüello dijo...

Estoy descorazonado. Me entristece que los magufos campen por sus respetos. Me asombra que tantos sean incapaces de entender la ironía en la "panda de españoles", vale decir, que no entiendan lo que leen. Me aterra la violencia del rencor de unos cuantos simpatizantes de... ¿"Ciutadans"? Me aburre la erupción de anónimos que padece la blogosfera. Me indigna la ignorancia sobre la hipnosis (mucho menos espectacular y mucho más limitada de lo que nuestra poética imaginación desearía), que aprovechan unos cuantos charlatanes faltos de escrúpulos.

Tsevanrabtan dijo...

"Borderline el último". Jajajajajaja

Anónimo dijo...

Miguel Argüello, ¿Se la suda España?


Roca, la pregunta es cómo llegó el hipnotizador al congreso de Bellaterra, o mejor dicho de la mano de quién (porque no era delegado de ninguna agrupación del entonces Ciutadans de Catalunya, requisito indispensable para elegir o "ser elegido" en dicho congreso).

La historia nunca es plana, ni está sólo en la superficie.

Anónimo dijo...

Más que cómica e irónica, la crónica de Mujer Pez es aterradora: ¡y pensar que yo he votado a esta caterva de chalaos de Ciutadans pensando que eran una alternativa liberal y racional a PP y PSOE! El PP va a tener un voto más, el mío, en las próximas generales (no es lo ideal, pero no hay guarro que no sea escrupuloso)

Hipnotismo, díos mío, lo que me faltaba por oír. ¿Cómo puedo haber votado dos veces a estos? Me siento estafado. Y me jode tener que darles la razón a aquellos que me decían hace meses "¿pero cómo puedes votar a estos payasos?"

Pero leyendo algunos de los comentarios de aquí arriba me doy cuenta de que no sólo los altos cargos de Ciutadans están p'allá, sino que sus votantes también lo están: el más listo de todos ellos no es capaz de pillar una ironía básica, es decir, de entender lo que lee. Y el más tonto, vamos... el más tonto aún le da vueltas a lo de la relación entre la hipnosis, Freud y el nacionalismo.

Que paren el planeta que me bajo.

suspirosdeespaña dijo...

Sobre el pasodoble: algunos apuntan a que procede exclusivamente de la tonadilla escénica (José Subirá), otros, que su origen más remoto son aquellas primitivas danzas del siglo XVIII (Mariano Sanz de Pedre), o que viene de un tipo en concreto de marcha militar (opción de Manuel Delgado-Iribarren), o si su origen y evolución son todos estos, es decir, que proceda de las tonadillas y danzas de los siglos XVII y XVIII que luego recibieron la influencia de las marchas militares, lo cierto es que los compositores de la época, no olvidaron incluir pasodobles en sus obras y todas las zarzuelas, entre mazurcas, polcas, jotas o romanzas cuentan con algún pasodoble.
El pasodoble estámás vivo que nunca. Para muestra un botón:

http://www.youtube.com/watch?v=Wp86x1T5Yzk

Usucapión dijo...

Venga, tía, cambia la entrada, que no tienes tanto trabajo.
¿ te gusta el bizco de la foquita? ¿ te la suda España, como a Espada?

Izquierda liberal dijo...

Comparto el pesimismo de algunos, en el sentido de comprobar (una vez más) que en este país ya no deben quedar lectores. O sea, personas que lean palabra tras palabra y puedan interpretar atinadamente lo leído. La ironía de "panda de españoles" es perfecta: para los ágrafos, preciso que es el tipo de sintagma que se usa para decir exactamente lo contrario de lo que se piensa, y que tiene nombre en retórica: en el próximo programa daré la solución. Panda de españoles es justamente lo que pensarían en esa situación los que se encuentran en las antípodas de Giménez Barbat, alguno de los cuales veo que también se pasan por este blog.

Y sí, pensar que algunos llegaron a votar (otros nos lo planteamos) a parapsicólogos para ser representados en el Prlament. Té collons! (panda de catalanes, añadiría).

Borderline perdida dijo...

Seamos optimistas. Aún no se han estudiado suficientemente los efectos de la hipnosis aplicada a la política. Sería un gran espectáculo verlos a todos en el parlamento doblando cucharas.

Borderline perdida dijo...

Seamos optimistas. Aún no se han estudiado suficientemente los efectos de la hipnosis aplicada a la política. Sería un gran espectáculo verlos a todos en el parlamento doblando cucharas.

Huno dijo...

El relato es deprimente y queda claro que cualquier intento de denunciar el nacionalismo asociándolo con la hipnosis se echa a perder con el circo de la demostración en directo y demás payasadas. Pero me parece que el activismo político no es muy compatible con el activismo "pro pensamiento crítico", por mucho que lo parezca. Los políticos buscan atraer a la mayor cantidad posible de personas en torno a un asunto específico o a un programa de gobierno, la campaña contra la superstición fuerza a la gente a asumir otro compromiso y otra tarea que quizá no la motiven en el momento. Se podría, siguiendo el "principio de placer" (o de autocomplacencia) pensar que sí, que es lo mismo denunciar las falacias lógicas y las supersticiones y forcejear con su encarnación en la política, pero, aun admitiéndolo, es evidente que la gente no vota contra la brujería, que ningún político, apurado como está siempre por el éxito de sus adversarios y de proyectos que aborrece, rechaza el voto de los que creen en el horóscopo (sólo votaríamos los Tauro, que somos casi unánimemente escépticos).

Y ahí entra lo que me molesta de este artículo: parece como si el motivo por el que UPD no va a las elecciones coaligado con Ciutadans es la inclinación supersticiosa de algunos dirigentes de este grupo, cosa que queda un poco ridícula si se habla de política. ¿Alguien explicará la historia de lo que ocurre al interior de Ciutadans y de lo que impide esa coalición (Ciutadans-UPD), que en términos de representación en el Parlamento parecería útil? ¿Alguien explicará cuáles son los reproches reales que se hacen a los dirigentes de ese grupo?

A lo mejor está explicado y yo no lo conozco, pero lo que es en este blog no he encontrado nada.

Como dice alguien arriba, no quedará alternativa a votar por el PP, sobre todo después del reconocimiento que le dio Savater a Chávez en un artículo reciente. Bueno, mejor dicho a su noción de "justicia social", como si el aliento progresista impidiera darse cuenta de que el sátrapa-payaso (o "satrapayaso") sólo ha aumentado la pobreza de los pobres, la ignorancia de los que necesitaban educación y la indefensión de los dependientes de la sanidad pública. (Bueno, en ese artículo hasta recomienda un libro del hijo de un político asesinado hace 20 años por liderar el partido de las FARC.)

Anónimo dijo...

Pase, si es que no hay más remedio lo del hipnotismo, pero de doblar cucharas nada. En su momento vi en directo la actuación del paracaidista israelí aquel, que uno ya es mayorcito, y desde entonces, en lugar del lujoso reloj de oro que me dejó de funcionar, he de llevar un cacharro digital que me regalaron con un paquete de detergente y las mujeres, al ver mi precaria condición económica y de cenizo, me abandonaron, así que no bromear con lo numinoso y lo sagrado. Prefiero doblar restaurantes de 5 tenedores que cucharas así al buen tun- tun. (Para eso es la política, digo yo).

Un saludo, Carlos

Anónimo dijo...

El relato es, efectivamente, revelador: si esto es la izquierda ilustrada, cómo será la paleta.

El problema de Ciutadans (aparte, como se ve, del analfabetismo de sus dirigentes) es que, para enfrentarse al mito número uno catalán (la nació catalana) han ido a caer en el mito número dos: la supuesta existencia de una enorme masa social de inmigrantes de clase media y baja, "de izquierdas", que está esperando como agua de mayo la aparición de un partido de izquierdas que defienda a España sin contemplaciones.

Bueno, pues no: ese inmigrante rojo, españolista e inteligente simplemente no existe. Lo que sí existe es la misma masa pseudo-analfabeta que vota al PSOE llueva, truene, les hundan los barrios, les metan las vías del AVE en el comedor de su casa derrumbándoles la pared, conviertan a sus hijos en los más burros de Europa o les multen por rotular su bar en castellano. Ellos votan al PSOE caiga lo que caiga, son así de sufridos. "Vocación de esclavo", se le llama. Son la imagen especular perfecta de aquellos otros esclavos que votan a ERC y CiU aunque estos roben, hagan el ridículo, se reúnan con terroristas, digan gilipolleces una tras otra o quieran crear un reducto de palurdos provincianos subvencionados al que ellos llaman nació catalana.

Y esos son los dos grandes grupos sociales en Cataluña. La clase media ilustrada (escasa) vota PP, y los okupas, en el otro extremo, a IC. Y no hay más. Esa es la auténtica realidad catalana.

El olvido en el que va a caer Ciutadans se lo merecen por haberse calificado como "izquierda" cuando es evidente que los votos que ellos consiguieron salieron de un pequeño porcentaje de catalanes liberales que, evidentemente, ahora volverá a votar al PP.

Porque anda que andar reivindicando en pleno siglo XXI el hipnotismo y "la izquierda"... tiene huevos.

Anónimo dijo...

“Alguien que ha conseguido tener artículo fijo en Libertad Digital con un espacio para una personalísima “izquierda liberal…”

Jajaja, qué inocente parece Ud. Un ‘izquierdista’ con columna fija en Goebbels.com. Tan creíble como que Dawkins publicara en Il Observatore Romano.

Sólo les une el odio al (mini)nacionalismo, mal pegamento.

Anónimo dijo...

Como dice alguien arriba, no quedará alternativa a votar por el PP, sobre todo después del reconocimiento que le dio Savater a Chávez en un artículo reciente.
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Aqui todo el mundo aprovecha para lo suyo. El artículo no reconoce para nada a Chávez, por Dios.

Borderline perdida dijo...

A ver si lo he entendido bien... ¿Uri Geller le estropeó el reloj y ello arruinó su vida sentimental?

Anónimo dijo...

Si, Madam Borderline, Uri Geller y sus extrañas maniobras convirtieron en purpurina no solo un instrumento que yo poseía, sino dos, uno de oro metálico... y otro que yo estimaba como oro puro y que es una cosa ahí abajo donde anda la próstata. Desde aquella noche funesta, mi vida sentimental - sentimental no sé, pero digamos que "lo otro" funciona solo para desaguar los túbulos renales y aun eso a duras penas.
Esta vida es muy dura y creo que el tal Geller era del PSOE. No sé si recurrir al hipnotismo a ver si se soluciona lo mío.

Un saludo (pues otra cosa no puedo ofrecerle), Carlos