Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

viernes, 5 de enero de 2007

Una de las falacias más perniciosas que disemina el nacionalismo es la de que un español que cambie de residencia en su propio país, como vaya a parar a una «nacionalidad», se convierte en inmigrante. Uno que necesita, además, «integrarse», como si las diferencias entre regiones españolas fueran tan profundas que hiciera falta interpretarlas desde lo “emic” y lo “etic”; antropológicamente. Pujol no tiene el menor motivo para elogiarle esta heroicidad a Montilla, como no la tendría para elogiar a la empresa Zara de que sea capaz de vender casi exactamente la misma moda en toda España.

*


Carod Rovira se está reuniendo con representantes religiosos para consensuar una ley de centros de culto. Para él, esas confesiones, representan un importante factor de cohesión social. A la vez, diversas organizaciones islámicas solicitan poder utilizar para sus rezos la mezquita de Córdoba, aunque aún sin éxito. La cuestión de la integración del Islam en Occidente no ha hecho más que empezar. Se habla de “confesiones” y factores de cohesión. Pero no está en el debate el papel fundamental de la secularización de la conciencia en los países más avanzados. Aquí se encuentra a faltar la voz de los no creyentes comprometidos éticamente con su sociedad. Ciudadanos que tienen, como mínimo, el mismo derecho a expresarse y a disponer de facilidades que los creyentes. Los cristianos hace años que están acostumbrados a convivir con agnósticos o ateos y a respetarles. La asignatura pendiente del Islam es esa convivencia en igualdad. Reclamamos, oficialmente, nuestros espacios de reflexión. La mezquita, para todos.

*

La Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri) ha reclamado la recuperación del patrimonio musulmán en territorio español ofreciendo a cambio, no lo mismo en territorio musulmán, sino el patrimonio católico que pudiera estar en manos musulmanas «en España». Su portavoz, que ha captado perfectamente el talante del pensamiento flácido, vincula esta descabellada propuesta con «la reclamación de los sindicatos al Gobierno para la devolución del patrimonio sindical incautado por el franquismo». Es, sin duda, el camino adecuado.

28 comentarios:

Anónimo dijo...

Hablando de pensamiento flácido,

Nuestro presidente tras la anexión de Austria por los nazis."hoy deseo mas que nunca la paz"
nuestro presidente adolescente ante la anexión de checoslovaquia "buscare con mas ahínco la paz"

nuestro presidente ante la invasión de Polonia "hoy mas motivos para buscar la paz".

descubierto la existencia de campos de concentración , con gesto ceñudo"no permitiré que la existencia de los campos de concentración enturbien los deseos de todos y todas por la paz

Catón dijo...

Una nacionalista me lo explicaba un día. Un extremeño que vaya a Madrid no necesita integrarse, porque no sale de su nación. Pero un leonés que vaya a Cataluña (creo que lo pronunció con "ny", pero no estoy seguro), sí, porque va a una nación distinta. Integrarse supone no sólo aprender la lengua, la toponimia (y aun el callejero), la onomástica, la gastronomía y un sinfín de hechos diferenciales. Integrarse supone renegar de los orígenes foráneos. No volver a celebrar las fiestas de tu lugar de origen es un requisito especialmente importante. Como te vuelvan a ver por la feria de abril te dirán que te niegas a integrarte, pedazo de insensato desagradecido. Yo creo, querida mujer-pez, que lo que algunos exigen es un auténtica mutación. Ya sabemos lo que les gusta a algunos nacionalistas eso del ADN.

Anónimo dijo...

Abierto (todavía) el día 29:
http://www.arcadi.espasa.com/php_built/001435.php

Anónimo dijo...

Un emigrante español a principios del siglo XX llevó una penca de chumbera a Australia.- Cualquier trocito de planta que cae al suelo desarrolla raíces y crece con tal rapidez que la chumbera se ha convertido en plaga en algunos países cálidos.
Hoy el gobierno australiano gasta millones de doláres en combatir dicha plaga.
Allá donde fueres no lleves tu "naturaleza". Antes de ejercerla observa los inconvenientes que pueda originar a los nativos.
No son ellos los que han de cambiar tan rapidamente. Eres tú el que debes enseñarles, -lenta y tenazmente-. Son tus anfitriones.


Abate Marchena.

lacónico dijo...

Señora Pez: que los reyes magos le traigan muchas algas buenas. Mire qué grande es el mar y qué pequeñitos se ven los nacionalistas...

Ana Nuño dijo...

"Pujol no tiene el menor motivo para elogiarle esta heroicidad a Montilla, como no la tendría para elogiar a la empresa Zara de que sea capaz de vender casi exactamente la misma moda en toda España."
Al contrario, amiga. Pujol demuestra (una vez más) que maneja a la perfección una de las virtudes del "seny" catalán menos alabadas (y que personalmente más aprecio): lo que podría llamarse la ironía de vuelo rasante. La ironía de la perdiz.
No es casual que los elogios le lluevan ahora al ex alcalde de Cornellà (en la meseta toledana, hábitat privilegiado del pajarillo, llueve poco, pero cuando llueve, llueve de verdad).
Montilla = Zara: la fórmula me parece ajustarse a la realidad. Con Montilla jugando a parecer y no ser y ser sin parecerlo, Cataluña ganará nuevas cuotas de mercado.

Hércor dijo...

Tal cual.
Creo que se podría ceder la mezquita de Córdoba a los musulmanes a condición de que se implante la libertad de culto en Arabia Saudita, en especial, y en general en todos los países musulmanes, de que deje de regir en esos países la Sharia para quienes no son religiosos, de que el velo, la burkha y la infibulación queden en la historia.
París bien vale una misa.
Ceder la mezquita de Córdoba a cambio de todas esas reivindicaciones no es nada.

cronopio dijo...

Sin ánimo de molestar, estamos reunidos en el día 29 de diciembre, último reducto.

Punto y aparte dijo...

Si alguien quiere recomendarle este post a otro (cosa que me ocurre a mí, de hecho), tiene que copiar este vínculo: http://mujer-pez.blogspot.com/2007/01/una-de-las-falacias-ms-perniciosas-que.html y no sabría cómo diferenciarlo de cualquier otro. ¿Es tan complicado ir poniéndole un numero, romano o arábigo a cada post?

J. A. Montano dijo...

He estado repasando los blogs desgajados del Nickjournal de Arcadi Espada, y lo que ha ocurrido ha sido exactamente lo mismo que a la muerte de Alejandro Magno: el imperio se ha desgajado en micro-reinos. ¡Señores, ha comenzado el periodo alejandrino!

Manuel Jabois dijo...

Eso, mi viejo atleta, pasa porque no tiene usted abiertos los comentarios en su blog. Si no, veríamos. Un saludo.

El Capitán Trueno dijo...

Han pasado ya 6 días desde el "gravísmo atentado" y Otegui (imputado en 7 causas y excarcelado bajo ínfima fianza por Zapatero y sus fiscales por ser un "hombre de paz") todavía no ha sido detenido.

¿y Zapatero? ¿Todavía no ha dimitido?

Salud, ciudadanos.

El Capitán Trueno dijo...

Zapatero ¿bobo o infame?

Muchos analistas están comentando estos días que ZP -missing entre su estupefaciente aparición del día del atentado al anochecer y ayer- se encuentra como un boxeador sonado, sin saber qué decir.

Pienso que sabe, pero no habla, como aconseja el Tao. No habla, para no desvelar su infamia, su intento desesperado de mantener las negociaciones con los terroristas que acaban de asesinar a dos ciudadanos.

Pasen y lean, señores
http://www.elconfidencial.com/buscador/noticia.asp?sec=2&id=20312
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Zapatero retrasó nueve horas su comparecencia para dar tiempo a que los mediadores suizos hablaran con Ternera

@J. Pérez
Martes, 02 de enero de 2007


El centro suizo que actúa de mediador entre el Gobierno y ETA consiguió que el pasado sábado José Luis Rodríguez Zapatero accediera a darles tiempo para poder “hablar largamente” con el dirigente de la banda terrorista Josu Ternera y poder así confirmar la autoría y las razones del atentado del aeropuerto de Barajas (Madrid), que se ha cobrado la vida de dos jóvenes.

Así lo afirman fuentes conocedoras de estos contactos, que aseguran que la solicitud de los suizos fue la razón principal por la cual el presidente del Gobierno retrasó su comparecencia ante la opinión pública. Nueve horas y media tardó Zapatero en aparecer ante los medios de comunicación: compareció a las 18:30 horas del sábado, cuando la furgoneta bomba había estallado a las nueve de la mañana.

En esas horas de espera, se produjeron numerosos contactos telefónicos entre el Gobierno y los mediadores suizos, según fuentes conocedoras del ‘proceso’. Las mismas fuentes añaden que el centro suizo Henri Dunant, que actúa de mediador, logró contactar con Josu Ternera y transmitió su contestación a Zapatero antes de que éste celebrara su rueda de prensa en La Moncloa.

Al parecer, la respuesta de Ternera hizo que el presidente decidiera no dar por cerrado el ‘proceso’ y, en su lugar, se inclinara por “suspender” las negociaciones con la banda terrorista. Según las mismas fuentes, el dirigente de ETA le transmitió que él no era el responsable, porque no había dado la orden de colocar la furgoneta bomba en el aeropuerto de Barajas, y que, además, estaba en desacuerdo con el atentado. De esta respuesta se dedujo que Ternera no controla al conjunto de la organización armada y el presidente decidió no cerrar la puerta y darle otra oportunidad.

Desde hace varias semanas, los suizos se habían convertido en el único canal de comunicación directo entre el Ejecutivo y ETA a la vista de las dificultades por las que atravesaba el proceso, con el robo de las 350 armas cortas en octubre, los actos de violencia callejera en el País Vasco, el envío de cartas de extorsión y las acciones judiciales contra dirigentes de Batasuna y la banda terrorista (ver noticia).

Además de Zapatero, también el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, retrasó su comparecencia ante la opinión pública. En este caso, Rubalcaba esperó más de cuatro horas para dar explicaciones.

El Capitán Trueno dijo...

Albert Rivera patina de nuevo...

Hay que ser comprensivo con un chaval de 27 años que comienza a protagonizar la política ahora, pero eso de que hay que abrir el Pacto por las libertades y contra el terrorismo a los "partidos vascos y catalanes" (lapsus lingüe, habrá querido decir nacionalistas vascos y catalanes) es la cantinela que dicen los nacionatas, compañeros de viaje, les guste o no, del proyecto político de ETA.

Sin comentarios,
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Rivera (C's) pide abrir el pacto antiterrorista al "máximo de partidos" sin descartar cambios

Europa Press. 04/01/2007
El presidente de Ciutadans (C's), Albert Rivera, reclamó hoy abrir el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo a su formación y al "máximo número" de partidos, aunque no tengan representación en el Congreso de los Diputados, como es el caso de C's.
Albert Rivera, en declaraciones a Europa Press, dijo que C's "está por firmar" el pacto como lo suscribieron populares y socialistas en 2000, aunque cree que "puede redactarse de otra manera".
Rivera consideró especialmente "importante" que se adhieran partidos vascos y catalanes. En todo caso, reclamó "un gran pacto de Estado" contra el terrorismo.
Para el líder de C's y diputado del Parlament, ERC también tiene la "puerta abierta" al acuerdo, pero "no puede exigir que su ideología se aplique al resto de fuerzas políticas".
Albert Rivera confió en que ahora "no exista ninguna tregua" etarra en Catalunya al margen del resto de España, porque sería "denigrante para la solidaridad y la dignidad de los catalanes". "Pero los terroristas nunca piensan igual que los demócratas, y hay que tomar todas las medidas de precaución", advirtió

Europa Press
05 enero 2007

Neguev & me dijo...

Hércor, si se les da la Mezquita de Córdoba a los musulmanes para culto. A los judíos se les debería dar la Iglesia de Santa Maria la Blanca en Toledo, que fué una de las primeras sinagogas en suelo hispano

El asunto es peliagudo. Porque no ha habido un solo lugar de culto que el que el colonizador, invasor o nuevo poblador no reconvierta al nuevo credo. Mezquitas sobre Iglesias(Santa Sofía es un ejemplo) y otros ejemplos al revés y al derecho.

Señora Pez Saludos

El Capitán Trueno dijo...

DE MARX A MAHOMA

El antes y ahora fundamentalista religioso, antes seguidor del Dios Proletariado y de su profeta Marx, ahora seguidor de Alá y de su profeta Mahoma, el ínclito Mansur Escudero, ha solicitado que la catedral de Córdoba se establezca también como mezquita y que los musulmanes puedan orar a su Dios en ella.

Naturalmente, las fuerzas vivas del catolicismo se han rasgado las vestiduras, y el obispo local ha dicho que ni hablar.

No estoy de acuerdo con estos católicos tan intransigentes. Todos deberían poder rezar en la catedral de Córdoba.

Tan sólo, un detalle: los musulmanes podrán hacerlo en Córdoba y en cualquier catedral o iglesia cristiana justo en el momento en que los cristianos puedan rezar a su Dios en la mezquita de La Meca.


Salud, ciudadanos.

Mercutio, con incómoda minúscula inicial y en busca de cueva, dijo...

No. Desamortización.
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Salud, Mujer-Pez.

Roger dijo...

Los musulmanes piden rezar en la mezquita de Córdoba. Sin embargo, no acabo de ver por qué los ateos tendríamos que peregrinar hasta tales recintos. Prefiero verlos vacíos, solo rellenas de unas voces que retumban en su interior.

Me parecería, por el contrario, más razonable exigir que en otros templos, pero del saber, no pudieran meter sus manazas y sus sucias zarpas tales ciegos, locos y salvajes. No se tendría que admitir bajo ningún concepto que en los colegios pudiera administrarse credo religioso.

arcu dijo...

El Capitán Trueno said...
DE MARX A MAHOMA

El antes y ahora fundamentalista religioso, antes seguidor del Dios Proletariado y de su profeta Marx, ahora seguidor de Alá y de su profeta Mahoma, el ínclito Mansur Escudero, ha solicitado que la catedral de Córdoba se establezca también como mezquita y que los musulmanes puedan orar a su Dios en ella.
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Dos apuntes inconexos (o sí)

Lo de Mansur Escudero no es casual. Desde hace tiempo está en el aire que -debido a que los antiguos comunistas tienen ya dos coches y una casita en la playa-, el nuevo recurso del proletariado, es la ingente cantidad de musulmanes -parias en la mayor parte de los casos-, y que serían caldo de cultivo para el comunismo, con otro tinte. Fíjense si no, que todas las izquierdas europeas son pro-árabes-islamistas. Atención.

Otro apunte: Si Córdoba (o peor aún, según un proyecto de Meca europea en Sevilla) accede a que los musulmanes puedan rezar en la Mezquita, serán prácticamente invadidos por gentes con chilabas, velos y burkas, que harán patria primero, para conquistar de una forma pasiva pero super-eficiente las ciudades. Córdoba y Sevilla, como la Meca, vamos. Suerte. Mucha suerte a esos "tolerantes" andaluces con los que no lo son en absoluto. ¿Se habrán vuelto todos locos?

arcu dijo...

GAZAPO ortográfico en la edición impresa de El Mundo, página 8:

"FUE UNO DE LOS FUNDADORES DE WIKIPEDIA,LA ENCICLOPEDIA LIBRE MÁS UTILIZADA ENLA RED. AHORA, ESTE FILÓSOFO SE HAYA INMERSO EN LA CREACIÓN DE CITIZENDIUM, COMO ALTERNATIVA A LA ANTERIOR, PERO
CON EL OBJETIVO DE EXTREMAR EL CONTROL EN LA CALIDAD DE SUS CONTENIDOS"

Ese "haya"...

arcu dijo...

Entrevista, por otro lado, muy interesante.

"Internet es como el libre mercado.
Produce una enorme cantidad de basura ytambién de cosas excelentes."
«Yo no diría que YouTube ha sido
necesariamente lo que ha provocado
el cambio político en EEUU, pero
desde luego influyó» LARRY SANGER

irichc dijo...

Llevo varios años reflexionando sobre el ateísmo. Puede que este blog os diga algo:

http://fvoluntaria.blogspot.com/

El Capitán Trueno dijo...

NECESITAMOS UN GOBIERNO

Los ciudadanos españoles necesitamos en estos momentos un gobierno. Ni siquiera es importante ya que el gobierno nos mienta o no nos mienta. Sólo un gobierno. Sólo un jefe del ejecutivo que tome conciencia de que ETA ha lanzado una ofensiva en todos los llamados frentes de lucha. Los miembros de un partido terrorista e ilegal como Batasuna se reúnen con el presidente de la Comunidad Autónoma Vasca, sus comandos "y griega" queman autobuses, calles y viviendas -anoche tuvieron que ser desalojados 50 vecinos en Mondragón- y sus comandos "eta" dinamitan 40.000 toneladas de la Terminal 4 de Barajas con dos seres inocentes dentro.

Y ante tal barbarie organizada, nuestro presidente de gobierno recita como un pelele sonado frases sin sentido, esdrújulas sin significado, vacuidades con celofán como "suspensión del diálogo", "lo mejor de mí mismo para alcanzar la paz", "determinación en el proceso" y otras lindezas por el estilo, auténtica caca de vaca, boñiga de toro, charlatanería. En resumen: bullshit.

Frente a la ofensiva etarra, necesitamos un gobierno que combata sin cuartel al terrorismo, que al igual que se hizo a partir del 2002, se proponga destruir a ETA en todos los ámbitos, terroristas, políticos, financieros, internacionales, mediáticos, culturales, sindicales, etc. Y para ello que lance nuevas iniciativas legislativas, que aplique las actuales leyes con el máximo rigor, que instigue a los fiscales, que dirija a las fuerzas de seguridad, que colabore con el Poder Judicial, que recabe ayuda internacional, que asfixie financieramente a la Bestia, que clausure sus burladeros políticos como el PCTV, etc.

Los ciudadanos españoles necesitamos un gobierno, necesitamos por consiguiente que Zapatero dimita. Y si no dimite, su partido debería reemplazarlo. Y si su partido no lo sustituye, el PSOE debería sufrir una descomunal derrota en las elecciones de Mayo. Sólo así, quizá, podamos tener algún día un gobierno que luche contra el terror. Ahora, con dos cadáveres encima de la mesa de negociación, necesitamos un hombre que dé una patada a esa infame mesa. Ahora, el resto de las políticas es bullshit.

¡A por ellos!

Nick Diario dijo...

Estamos aquí:

http://nickdiario.blogspot.com

Mercutio, minúsculo propagandista de la fe dijo...

Aquí también:

Guerras de religión
ANTONIO MUÑOZ MOLINA
EL PAÍS - Opinión - 04-01-2007

En un país tan religioso como los Estados Unidos, uno de los éxitos literarios de la temporada viene siendo The God Delusion, de Richard Dawkins, una apología pasional del ateísmo y de la racionalidad que es también una denuncia del estatuto privilegiado que otorgan a la religión las sociedades laicas. Dawkins es probablemente el divulgador científico más riguroso y con más talento literario que escribe ahora mismo en la lengua inglesa. El atractivo de su escritura procede tanto de la claridad con que explica las indagaciones y descubrimientos de la biología evolutiva como de su ímpetu de polemista empeñado en la defensa del legado de Darwin, a la que dedicó entero uno de sus mejores libros, The Blind Watchmaker, título que sin duda habría merecido la aprobación de Borges.

Dawkins es un científico volcado al proselitismo en una época paradójica en la que el progreso de la ciencia y los logros de la tecnología son extrañamente compatibles con la popularidad abrumadora de los fanatismos religiosos y de las más frívolas creencias en las baratijas de lo sobrenatural. Hubo tiempos más inocentes en los que se imaginó que según fueran avanzando las explicaciones racionales de la naturaleza se aliviaría el peso de la superstición, y que el desarrollo económico y el bienestar irían disolviendo formas de integrismo nacidas de la ignorancia y alimentadas por la pobreza. Pero ahora hemos visto que, igual que el siglo XX empezó en realidad en 1914 con las primeras carnicerías industriales de la Gran Guerra, el comienzo del siglo XXI tuvo lugar en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 con una proclamación de furia religiosa que irrumpió con toda la eficacia destructiva de la tecnología moderna y a la vez con toda la vehemencia sanguinaria de las matanzas medievales de infieles.

El 11 de septiembre está en el origen del alegato ateo y racionalista de Richard Dawkins: también es la sombra que se proyecta sobre cada página de otro libro publicado un par de años antes, The End of Faith, de Sam Harris, que este otoño ha continuado alimentando el debate con una Letter to a Christian nation. Si Dawkins se empeña en una refutación detallada -y a mi juicio en gran medida innecesaria- de las diversas demostraciones de la existencia de Dios urdidas a lo largo de los siglos, Harris concentra su esfuerzo dialéctico en recapitular algunas de las catástrofes que las religiones organizadas vienen desatando sobre el mundo desde los tiempos en que se redactaron los códigos feroces del Antiguo Testamento. Que Dios exista o no es al fin y al cabo un enigma lejano que le importa mucho menos que el efecto inmediato y material de la obcecación de muchas personas convencidas no sólo de su existencia, sino también de su participación minuciosa en los asuntos humanos, y de su propensión al parecer inveterada a proveer de legitimidad celestial a los mayores absurdos y las más cruentas salvajadas cometidas en su nombre. Dawkins es británico, y Harris norteamericano: el uno vive en un país en el que la religión establecida se ha vuelto más bien irrelevante, mientras que el otro presencia a diario en el suyo la pavorosa influencia que el integrismo cristiano tiene en las vidas de decenas de millones de sus compatriotas, entre ellos su presidente y algunos de sus consejeros más cercanos.

Ya es grave -y con frecuencia letal- que una parte enorme de la humanidad considere que unos libros originados en el Medio Oriente neolítico o entre los nómadas de los desiertos de Arabia en el siglo VII ofrecen una explicación completa y satisfactoria del origen del mundo, así como un manual para la convivencia política y la conducta personal, incluidas las aficiones sexuales. Pero más grave aún, sugieren Dawkins y Harris, es que en nombre de la tolerancia y del multiculturalismo las religiones gocen en las sociedades liberales de un respeto unánime que las mantiene a salvo de cualquier crítica y les concede privilegios que no se reconocen a ninguna idea ni comportamiento no legitimados por ellas. Estamos dispuestos a discutir cualquier opinión sobre economía o sobre el servicio militar o sobre la educación de los hijos: pero ante los más disparatados dogmas religiosos la posición más común entre personas progresistas y no creyentes es un educado silencio, cuando no una activa muestra de simpatía hacia el ejercicio de quién sabe qué enriquecedora costumbre en la que muy fácilmente encontraremos una muestra de diversidad cultural. El mismo espectáculo lamentable al que asistió Europa con motivo de la condena a muerte contra Salman Rushdie en 1989 con motivo de sus Versos Satánicos se repitió el año pasado con las caricaturas escandinavas de Mahoma: en vez de salir incondicional y gallardamente en defensa de la libertad de expresión, escritores, periodistas y medios públicos que viven de ella prefirieron lamentar con una mezcla de hipocresía y de papanatismo que se hubiera ofendido la sensibilidad musulmana.

La otra forma de ceguera intelectual frente a la religión que irrita por igual a Richard Dawkins y a Sam Harris consiste en rebajar o incluso en negar del todo su verdadera responsabilidad en los desastres relacionados con ella. Se califica de limpieza étnica la emprendida tan sanguinariamente en Yugoslavia a principios de los años noventa, escondiendo el hecho de que las diferencias entre croatas, serbios y bosnios no eran étnicas, sino religiosas. Todos los verdugos y todas las víctimas hablaban el mismo idioma y tenían el mismo aspecto físico: lo que los impulsaba a matar o los destinaba a morir era que fuesen católicos, ortodoxos o musulmanes. El credo de cada uno determinaba su pertenencia ciega a una variedad homicida de nacionalismo. Musulmanes fanáticos eran Muhammad Atta y los 18 secuaces que le acompañaban en el secuestro de los aviones y el ataque a las Torres Gemelas en la mañana del 11 de septiembre, pero la ortodoxia progresista no considera que la religión tuviera una influencia decisiva en aquella masacre: la culpa es de la pobreza, o de la humillación imperialista a la que está sometido el mundo árabe, o de la desgracia del pueblo palestino.

Hay un matiz peculiar que se observa en España, y no sé si también en América Latina: personas que se escandalizarían ante cualquier tentativa de limitar el derecho a la sátira de las creencias o de la Iglesia católica tienden al mismo tiempo a considerar ilegítimo que se satirice al islam.

Pero lo que está en juego es algo más que el ejercicio libre de la crítica, ganado a pulso a lo largo de siglos en Europa y América, en una perpetua rebeldía contra las diversas formas de tiranía política y ortodoxia eclesiástica, con frecuencia aliadas entre sí. El peligro de la autocensura y del sometimiento personal al miedo es tan evidente como el precio que pagaron algunos editores y traductores de Salman Rushdie, y el asesinato de Theo van Gogh o el doble exilio de Ayaan Hirsi Ali contienen mensajes muy explícitos que nadie está en condiciones de ignorar. La amenaza es mucho más aterradora, y afecta a la supervivencia misma del mundo tal como lo conocemos: "No podemos seguir ignorando el hecho", escribe Sam Harris, "de que miles de millones de nuestros semejantes creen en la metafísica del martirio, o en la verdad literal del libro del Apocalipsis, o en cualquiera de las demás fantásticas nociones que han rondado durante milenios en las mentes de los fieles, porque esos semejantes poseen ahora armas químicas, biológicas y nucleares". Gracias a millones de votantes intoxicados por un cristianismo cavernario George W. Bush llegó a la presidencia de los Estados Unidos, y su convicción expresa de encontrarse en contacto personal con Dios no fue sin duda ajena a la calamidad de la invasión de Irak; la India y Pakistán, países que existen por separado tan sólo en virtud de sus distintas religiones, se desafían mutuamente con el despliegue de sus armas nucleares, y no existe ninguna seguridad de que Pakistán no vaya a sucumbir cualquier día a un golpe integrista. Los fanáticos que gobiernan Irán no parece que vayan a tardar mucho en poseer una bomba atómica: pero da más miedo todavía imaginar la relativa facilidad con que podría obtenerla un grupo terrorista inflamado por visiones de martirio apocalíptico.

Estas cavilaciones tenebrosas me traen el recuerdo de una de las novelas más desoladoras que he leído mucho tiempo, y que apareció en los Estados Unidos en las mismas fechas que el libro de Richard Dawkins. Se trata de The Road, de Cormac McCarthy. Leí los dos libros ansiosamente a la vez, un poco antes de que cayera en mis manos el de Sam Harris, pero sólo ahora caigo en la cuenta de la conexión entre ellos. The Road tiene un aire ligeramente anacrónico, porque pertenece a un género literario que fue muy popular en los años peores de la Guerra Fría, el de las novelas que retratan el mundo posterior a un holocausto nuclear. Un hombre de unos cuarenta años y su hijo de diez viajan hacia el sur atravesando un paisaje de destrucción absoluta, en el que el fuego ha calcinado bosques y arrasado ciudades, y por el que deambulan unos pocos seres humanos enloquecidos por el hambre, reducidos a la barbarie y al canibalismo. Los ríos están envenenados y la tierra entera yace bajo las nubes tóxicas de un invierno perpetuo: el hombre y el niño huyen en busca de la incierta posibilidad de un mundo menos inhabitable a la orilla del mar.

The Road está escrito en un tono de parábola o de profecía, aunque en ningún momento se revela la causa de tanta destrucción. Hubo una luz cegadora y todos los relojes se pararon diez años atrás. La prosa de McCarthy -tan barroca otras veces- aquí es de una sequedad tan árida que parece que araña. Tiene una precisión alucinatoria, que puede saltar en una sola línea de la pura exactitud poética a los detalles de la crueldad más obscena. Es casi tan sofocante como el aire envenenado de ceniza que los personajes sólo pueden respirar filtrado por los pañuelos con los que se cubren la cara.

Tuve esa sensación de respirar ceniza en la mañana del 12 de septiembre de 2001, cuando intentaba acercarme lo más posible al bajo Manhattan. En las novelas apocalípticas que uno leía en su lejana adolescencia estaba siempre muy clara la razón del desastre que casi había aniquilado la vida sobre la Tierra. Ahora sabemos lo cerca que estuvo el mundo del cumplimiento de aquellas profecías durante la crisis de los misiles de 1962, pero quizás nos faltan lucidez o coraje para mirar de frente las señales de peligro que apuntan en sus libros Richard Dawkins y Sam Harris, o para resolver el enigma implícito en la novela magnífica y perturbadora de Cormac McCarthy. Quién sabe si Jruschov y Kennedy se habrían vuelto atrás casi en el último momento en el caso de que cualquiera de los dos hubiera estado convencido de que la voluntad de Dios inspiraba sus actos.

El Capitán Trueno dijo...

HISPANIA, TIERRA DE CONEJOS

Por azares del destino este país ha mantenido el nombre que le dieron los primeros colonizadores fenicios, al llamar Hispania, es decir, tierra de conejos, a la península ibérica, al parecer por la abundancia de este simpático animal por estos lares.

Animal simpático, sí, pero también imagen de persona asustadiza, pusilánime y cobarde. Y aunque resulte políticamente incorrecto decirlo, eso es lo que a algunos nos parece el comportamiento de una buena parte de nuestros conciudadanos. La ciudadanía española es desde el punto de vista histórico una adolescente, una chiquilla caprichosa y con la cabeza llena de pájaros adolescentes, como esa cantinela de hippies reciclados que se llama "paz" y que Zapatero supo capturar para encaramarse al poder, y con la que pretende perpetuarse en el mismo.

Los ciudadanos de países con siglos de democracia saben que los dos pilares de ésta son la Libertad y la Justicia, y que la paz debe ser el fruto de ambas y no su sustituta, porque como dijo Bertrand Russell "Si la paz no puede ser mantenida con honor, ya no es paz". Ya conocemos la paz de los cementerios, la paz de Stalin, la paz de Mao, la paz de Castro. Y los españoles deberíamos recordar la paz de Franco.

Viene todo esto a cuento al leer en el diario EL PAÍS la respuesta de intelectuales que se manifiestan a favor del llamado proceso de paz a pesar del atentado terrorista de Barajas, y también la opinión relevante de muchos ciudadanos en la encuesta de EL MUNDO donde una mayoría, aunque apoya de forma idealista una vuelta al Pacto Antiterrorista, está en desacuerdo con que aunque Zapatero persista en su enorme error del diálogo con el terror, se presenten mociones de censura, se pidan elecciones anticipadas o se convoquen manifestaciones. Todo ello a pesar de que el único y personal programa de Zapatero, la firma de la paz (sic) con ETA haya volado por los aires y se haya llevado por delante la vida de dos seres inocentes.

O donde una mayoría opina que le pareció adecuada la respuesta de ZP el día del atentado, una respuesta estupefaciente, patética y bochornosa. Pero precisamente porque la respuesta de Zapatero fue asustadiza, pusilánime y cobarde, en una palabra, conejil, es por lo que conecta tan bien con el sentir de una buena parte de la ciudadanía española.

Hispania, tierra de conejos.

Mercutio dijo...

A ver, Capitán Trueno. Me parece que es la primera vez que me dirijo a Vd., aunque nos 'conocemos' del blog de Arcadi -ahora para no fumadores- desde hace tiempo.

Váyanse Vd., su 'mayoría' y su 'buena parte de la ciudadanía española' a tomar por culo.

Bueno; de paso, que se vayan a tomar por culo todos los que utilizan los términos 'mayoría' y 'buena parte' como coartada indemostrable de sus argumentos.

Tantín dijo...

Irichc la dirección del blog que recomendastes sobre ateísmo en Google no encuentra ninguna página Web.

¿Sería tan amable de indicarnos como se puede acceder a ese blog?

Muchas gracias.