Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

y les vas a seguir votando

jueves, 29 de octubre de 2009

Entro en La Voz de Barcelona y veo, una encima de la otra, sendas declaraciones de dos separatistas, Arzallus y el periodista Sostres. Uno dice:

"Tanto a Arnaldo como a los demás que han sido detenidos los considero patriotas, y buenos patriotas además"

Y el otro.

"Alavedra y Prenafeta son dos patriotas, dos soldados."

Lo de la relación crimen/patria ya lo dejan claro. Pero el resto de las declaraciones de Sostres son de un meridianismo deslumbrante.

la piedad peligrosa

martes, 27 de octubre de 2009

Con el Tercer Mundo y con los pobres exóticos (los propios pasan más desapercibidos) tenemos una relación casi de dependencia moral. Nos lo dice, por suerte, una africana para que no nos tachen de racistas. también por suerte Thomas Sowell dijo en su día verdades sobre el racismo y la victimización obstinada de un sector de la población americana que sólo podía decir un negro. Dambisa Moyo afirma que « Africa se ha vuelto el objeto de una compasión orquestada a nivel mundial" cosa que apenas nos atrevemos a insinuar cuando reiteramente vemos en los medios de comunicación a modelos super famosas o a cantantes mega comprometidos publicitando bellos reportajes con mucha túnica de lino sosteniendo niñitos depauperados. Dambisa Moyo en este artículo , recogido oportunamente por JM Fábregas no tiene pelos en la lengua cuando habla de "los grandes shows humanitarios en Londres o en Paris" con los profesionales de la autopromoción via solidaridad-con-lo-que-sea como Bob Geldof o Bono. Sí, el “business de l’aide” es la forma de ganarse el pan de los funcionarios de la Banca Mundial, del FMI, de las Naciones Unidas o de las ONG. "Vivimos en una cultura de la asistencia...existe como un imperativo moral en los paises ricos para ayudar a los pobres". Ya lo dijo Thomas Sowell en algún libro de su trilogía: "Ningún país ha salido adelante gracias a la beneficencia". William Easterly en su libro The White Man's Burden: Why the West's Efforts to Aid the Rest Have Done So Much Ill and So Little Good ya habló de los BILLONES de dólares vertidos en África que no han dado el menor reslultado. Quizá todo lo contrario. Como asegura Dambisa Moyo: corrupción, hundimiento de los mercados locales, parasitismo, pereza... Nada puede ser más claro que estas palabras: «estamos en la absurda situación en la que el donante tiene una necesidad más grande de donar que el beneficiario en recibir".

En el suplemento Yo Dona de El Mundo del sábado, tan políticamente correcto y desfasadamente "femenino" como pueda serlo el de El País, hay un reportaje que no puedo traer aquí porque no sé cómo hacerlo. Se llama "Las excelentes de áfrica". En él se nos cuenta que existe un programa para dar educación superior a un grupo de aventajadas estudiantes africanas. Está plagado de comentarios paternalistas y de gradeza-del-alma impensables si el sujeto fuera blanco: "...alta, con una clase innata y segura de sí misma". Bien, ojalá. Pero tiene un aire de irrealidad, como de cuento de hadas... Unas chicas son maravillosamente formadas para...¿emigrar? ¿existe una estructura social y económica suficiente en su país para aprovechar este talento y esta formación?

No hace ni dos días estuve viendo un documental precioso sobre la vida de unos pobres, modestísimos ganaderos en las montañas peruanas, gente viviendo hacinada en una choza multitarea. Pues bien, la hija mayor de la familia está estudiando para conseguir sacar a su familia de la miseria. ¿Y qué estudia que es tan celebrado por el reportero? Antropología. ¿Antropología? Yo estudié Antropología en un país casi del primer mundo y fue un capricho. Si la joven peruana se saca la carrera su única salida será el funcionariado, otra plaga de los paises subdesarrollados (como el nuestro). También habló Thomas Sowell de las pretensiones estratosféricas del licenciado en Humanidades africano y de la carga que acaban representando para el país.

el mito de los ancestros

martes, 20 de octubre de 2009

Sigo hablando de antepasados. Ahora resulta que han averiguado que Michelle Obama desciende de una esclava negra llamada Melvinia. Era la madre de su tatarabuelo. Pedazo notícia. Michelle Obama, como cualquiera de nosotros aunque sea blanco, ha tenido dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciseis tatarabuelos y Melvinia era uno de 32 ancestros de la generación anterior cada uno tan antepasado como el otro. Un montón de gente. Seguramente a Michelle no le queda gran cosa de Melvinia; más que posiblemente ni rastro. Por otro lado, una parte importante de la población americana, blancos y negros, por lo que se ve, desciende de esta infortunada esclava. Es lo que tiene el árbol genealógico, que sólo le sirve a la literatura (barata).

mis antepasados no; los suyos

Cuando estudiaba Antropología, uno de mis catedráticos, Claudi Esteva, cuando en México, lugar donde solía llevar a acabo algunos de sus estudios, alguien le daba el coñazo con el tópico victimista de la crueldad de la conquista de "sus" antepasados le respondía aviesa y certeramente "los míos no, caballero: los suyos, los suyos".

Pues esto mismo se le podría responder al hiperlistillo de Héctor López Bofill cuando acusa a Albert Rivera de ser "un sucesor de aquellos que el dictador envió para españolizar Cataluña y continuar con la tarea asimilacionista". ¡Qué lo diga un López!

Braguetas con bula

viernes, 2 de octubre de 2009

"Deploro, denuncio y me aterra este modo de hacer justicia a la americana" , parece que ha dicho nuestro-cineasta-más-internacional.Aparentemente, que los delitos contra menores no prescriban en EEUU le parece a Almodóvar una americanada más. Algo que va en el saco de Irak, Bush y las multinacionales sin entrañas que les caracterizan.Otros directores y artistas del progrerío se han unido al derecho de un director a huir de la justicia, ser bendecido a pesar de ello e indignarse al final porque le cacen. Aquí y en toda Europa. Parece que la pretensión de la justicia americana se entiende como una imposición hegemónica. Hasta el punto de que el inefable cineasta-más-internacional se lanza a la diplomacia idem lanzándole órdagos al presidente Obama y a su propuesta de multilateralismo:"La señora Clinton tiene en el caso Polanski una ocasión perfecta para ponerlo en práctica". Repite Zapatero en La Moncloa y ya tenemos sustituto para Moratinos.
Me alegro de haber contado aquí con la voz de Daniel Cohn-Bendit que, si bien fué muy abierto de mente en una época (se arrepiente de haber cantado loas al sexo con niños en su época más adánica), piensa ahora que "la justicia es la misma para todo el mundo".

Guy Sorman señala de qué pie calzan los Almodovar: su incomprensión ante "l’égalitarisme démocratique américain – dont Tocqueville pressentait le caractère oppressant" frente al "relativisme français où la loi et les mœurs se plient aux circonstances." Podríamos decir que, en esto, ya somos todos europeos.

Manifiesto Subnormal

viernes, 25 de septiembre de 2009

Por la red circula un escrito titulado Manifiesto Pedagógico “No es verdad”, en el cual se niega la validez de las críticas que tantos hacemos a nuestro sistema de enseñanza. Ricardo Moreno se ha entretenido en desmontarlo punto por punto. No se lo pierdan.

mi cuerpo es mío

martes, 22 de septiembre de 2009

Hace unos días colgué un artículo en Tercera Cultura donde, basándome en estudios darvinistas sobre la naturaleza humana (biología, antropología etc.) opinaba que la prostitución femenina es una estrategia biológica innata consecuencia de una dinámica sexual en la que los hombres demandan y las mujeres ofertan. También decía que la prostitución no es erradicable porque es un innatismo. Ahora bien, también aclaraba que por ser un innatismo no tenía porque ser una práctica aceptable. También son innatismos la violencia oportunista, la tendencia natural a aprovecharnos de los demás en cualquier circunstancia, sea un bolso descuidado o un conocido en apuros al que podríamos sacar demasiado barata la venta de su coche nuevo. Yo no penalizaría a la mujer que se prostituyese libremente. Lo que encuentro ridículo es proponer que eso sea un oficio y regularlo. No me imagino aún al INEM impartiendo cursos de reciclaje o formación. Pues bien, si entran en los comentarios, han sido de todos los colores. Aparentemente, incluso Tercera Cultura (que no soy yo sola ni mis manías particulares) ha decepcionado a alguno.

Para mí “prostituirse” es muy concreto y se reduce a definir lo que hace alguien que vende sexo por dinero. Ni más ni menos. Lo que pasa que ya sabemos el gusto que tenemos por la metáfora. Que se lo digan a las víctimas de Eta cuando ven que le llaman “terrorismo” a cualquier cosa que implique algo de violencia, aunque sea psicológica. Y no digamos a los judíos que ven llamar “Holocausto” a cualquier chorrada. A diferencia de algún comentarista, yo no le llamaría “prostituirse” a vender barato, no sé, nuestras dotes artísticas, por ejemplo. Otras analogías tampoco me parecen pertinentes. El tema de limpiar váteres siempre sale en estos debates. Pero pocas personas se avergüenzan de que su madre tuviera que limpiar los de los vecinos cuando se quedó, por ejemplo, viuda después de la guerra. Y va más allá de los “prejuicios sociales”. Para empezar se sabe de pocos váteres que llamasen guarra o lindezas así a quien los limpiaba o que directamente la agredieran. También parece inevitable que prostitución y delincuencia acaben yendo juntas. Quizá no debería ser así. Pero, como digo en una de las respuestas, es como quejarse de que las cacas atraigan siempre a las moscas.

Es difícil abordar un tema como este, pues está lleno de lugares comunes, prejuicios y clichés. Parece que quienes leyeron mi post dieron por sentado que cuando digo que “la prostitución no es, por definición, una explotación con víctimas, aunque sean voluntarias” estoy hablando de las pobres prostitutas. ¡Y yo me refería a “los clientes”! Y en base a este malentendido atribuyen mi postura a que me defina (muy vagamente) como “humanista secular” puesto que esa gente parece que son algo similar a “los teólogos y humanistas cristianos”. Así que mi “sofistería barata”, que lo es “no sólo por la forma, sino a menudo también por el fondo”, ya no lo debe ser tanto puesto que mi crítico lo ha entendido al revés.

Hace unos días, Arcadi Espada, publicó un artículo, Sentado en el muelle de la bahía donde examinaba algunos aspectos de la prostitución y señalaba lo que consideraba sus “costes sociales” añadiendo que no era una estupidez “plantearse su abolición por este camino”. Ahora bien, parece que hay unos ciudadanos menos lúcidos que “prefieren” –según él- hablar de “dignidad moral”. Esos son los abolicionistas. Al parecer existen oficialmente tres maneras de tratar con la prostitución. O por lo menos son las que se resumen en esta web .:
1) El prohibicionismo, que prohíbe la prostitución y ejerce la represión contra las mujeres que la tienen como oficio, que la organizan o la explotan.
2) El reglamentarismo, por el que se admite este oficio y se regula mediante un control policial y sanitario, se habilitan o diseñan vías para su confinamiento bien en establecimientos especializados o “casas de lenocinio” o en determinados espacios en la vía pública convenientemente reglamentados.
3) El abolicionismo, por el que se persigue al proxeneta pero no a la prostituta, y que no permite que se abran o se tengan casas de lenocinio ni reconoce a la prostitucion como práctica legal.

Bien, yo me inclino por el abolicionismo y he hablado de “dignidad” en el artículo de Tercera Cultura. Así que puedo verme señalada en “Sentado en el muelle de la bahía” (no digo que se refiera a mí). Y no es Arcadi el único que le encuentra pegas al concepto, hay otro comentarista que lo hace. Bien, digamos que sabía a qué me arriesgaba. Yo también pienso que la cuestión de la dignidad es peliaguda y demasiado subjetiva. Dawkins habló muy bien de ello en un artículo memorable que hemos leído todos. Pero creo que en mi exposición demarco suficientemente cuáles son los hechos y cuál sería mi elección. Mi elección va cargada de subjetividad. Pero cualquier decisión (por ejemplo, política) en temas relacionados con la naturaleza humana sufrirá de lo mismo. Arcadi Espada cierra su lo que sea diciendo que “un artículo supone siempre tomar una decisión. Así pues, esto no debe de ser un artículo.” Muy bien. Pero yo sí tomo una decisión.

¿La tomaría más gente? Aceptemos la propuesta de Arcadi: “Elijamos primero la prostituta: ¿qué es más indigno: acomodarse el pene de un viejo o limpiárselo? Y ahora elijámonos a nosotros. ¿Qué nos resulta más indigno: que una extraña limpie nuestra mierda o nos coma a besos de colores, por supuesto pagados?” Como yo no sé qué haría, porque yo soy yo y me conozco las circunstancias, “prefiero” (por algo soy abolicionista) pensar qué encontraría más digno que hubiera hecho una vez mi madre en caso de necesidad, o qué encontraría más digno que una hija mía hiciera en las mismas circunstancias.

Lo sigo teniendo claro. Me sale otra vez el rollo de la "dignidad". ¿Y tú, Arcadi? Si sientes lo que yo siento, ¿no se te ocurre que este bobo concepto de “dignidad” tan poco preciso y tan secular tenga que ver con ese cableado moral inconsciente del que tanto habla el admirado Mark Hauser ? ¿Qué ocurriría si pusieran tu pregunta en elMoral Sense Text ?

Si regularizamos la prostitución “porque está en la calle”, “porque siempre ha sido así” o, como propone Arcadi Espada en su artículo, porque es simplemente “un acuerdo por dinero entre seres humanos” tenemos el campo abierto para autorizar transacciones libres que tengan que ver con la venta de órganos, por ejemplo. Mi cuerpo es mío.