Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

ser lo que no se es

lunes, 20 de abril de 2009

Me ha emocionado conocer este dato: "Desde que Hegel distinguió entre consciencia y autoconsciencia hay quien sostiene que solo los humanos somos autoconscientes. pero cada vez está más aceptada la idea de que nuestros parientes evolutivos más cercanos, chimpancés y bonobos, tienen un grado elevado de autoconciencia. Los chimpancés usan instrumentos, tienen distintas culturas, rituales, guerras... Además, son capaces de reconocerse a sí mismos en fotografías. (Se ha observado que algunos chimpancés criados con humanos son capaces de clasificar correctamente en especies un conjunto de fotografías de humanos y chimpancés, con un único y apasionante ¿error?: se clasifican a ellos mismos como humanos)."
Esto lo leen aquí y a su autor pueden escucharle hoy personalmente en el ciclo de conferencias "La herencia de Darwin". Más información aquí
.

2 comentarios:

Eva dijo...

Pues puede que sea único y también apasionante ese error pero a mí me da que muy establecido en nuestras sociedades.

CitizenPepe dijo...

A mi tambien me emociona. Personalmente llegué a la misma concluisón, sin conocer a Heguel. Pero es más, estos postulados pueden ser formulados como ecuaciones termodinámicas/de teoría de la información.

No quiero enrollarme. Pero sí quiero ser intelectualmente pedante y fantasma: Pienso que podemos avanzar un paso más allá de la Metafísica de Hegel y conjeturar y teoremizar al respecto de la consciencia en tanto que sistema auto-organizado simple.
(Gran parte de este trabajo lo hizo Norbert Wiener en su Cibernética).