Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

puro gamberrismo

viernes, 15 de mayo de 2009

El fútbol es la excusa que tienen algunas personas para comportarse como mierdas. Y si encima tienen politiquillos que les revisten las ganas de broca con un barniz que pueda colar como ideológico, ya es la pera. Los machos de cierta edad tienen tendencia al gamberrismo, como sabe cualquier estudioso de primates. Una educación en valores, o simplemente algo de educación puede corregir esta desagradable proclividad. La pitada del otro día está en estrecha relación con las imágenes de unos alrededores del campo donde la gente se había permitido -(¿quién se lo va a impedir? ¡Es el derecho a la diversión!)- arrojar toda clase de objetos, orinar, destruir y expresar cualquier delincuencia que llevasen dentro. Parecía un campo de batalla de basuras. No digo que todos los que pitaron vandalizasen el exterior, pero apostaría a que muchos sí y, desde luego, los vándalos pitaron porque los vándalos se apuntan a un bombardeo. Como dice Arcadi Espada , aquí ni hay un Sarkozy ni hay “cojones” para hablar del fondo del asunto: que esto ya no es tolerancia; es impunidad.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizá se trate de algo más que cerebro y testosterona. Lejos de mi pretender que haya una conspiración para acabar con España y la Monarquía, salvo que hablemos de una especie de Conjura de Necios: hace años que ciertos espíritus que se consideran "intelectuales progresistas" defienden el ruido, la bronca, el incordio como expresión de la libertad, como un derecho humano. El concepto ha impregnado ya las capas políticas más necesitadas del voto de los corderos. Y así vamos: de tripartito en tripartito, escuchando los balidos del rebaño bipartidista. Y los que muestran un poco de coraje en inmensa minoría...

Juan Poz dijo...

"las ganas de broca" Ando coleccionando, aún no sé para qué tipo de libro, las erratas *tecleales, cuya creatividad está fuera de toda duda. Tomo nota de ésta y te la agradezco (en su momento, si llega, citaré el copyright, por supuesto). ¡Nada menos que "ganas de broca"! De repente he visto a los seguidores balompédicos como secuaces de Leatherface... ¡Menudo festival de gore, un estadio lleno de brocas, más modestas que las sierras, pero con peor mala leche! Gracias por errata.
Por otro lado, los espectáculos de multitudes fanatizadas no deberían estar presididos por las autoridades. Désele carnaza a las fieras, pero nunca es de buen gusto, sentarse a mirar cómo comen los demás.

pulsame dijo...

Esta gente, tambien pone pancartas como esta en Edinburgh o en cualquier otro lugar de Europa para que se enteren que mal lo pasan en España a falta de Democracia y Libertad

Petrarca dijo...

Dijo no sé quién que el deporte es como una guerra pero sin muertos. También lo dijeron de las tracas y del sexo. Al final va a ser la guerra lo que menos se parezca a la guerra.

Anónimo dijo...

Mujer Pez, bella entrada. Es la teoría del "todo vale", de la teoría de la relatividad del conocido científico Zapeinstein. Se pasa de la norma de "conseguir todo con el menor esfuerzo posible" a negar el esfuerzo en sí mismo y la superación, y a "me tengo que cabrear porque soy joven, me lo pide el cuerpo" y nada de lo que la sociedad me dé, merece que lo respete. Por tanto a joder a todo el mundo, bajo la bandera que sea, anti-todo, nazionalista o extrema-you-name-it.
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Los políticos son los más responsables de esta situación social, porque los utilizan, o no los castigan -con las leyes en la mano- como debería hacerse, mientras ñla gente normal, no sale de su asombro. Todo vale. La juventud siempre tiene razón, haga lo que haga. Y así estamos. Quizá sean los mismos de siempre esos que hacen el ruido: sería un pequeño consuelo.
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Saludos,

arcu

reilly dijo...

Deberíais alegraros por esa demostración multitudinaria de anti-nacionalismo. Ahora parece que sólo sois "anti" determinados nacionalismos, pero el vuestro que no os lo toquen. ¡Qué sorpresa! Hahaha.

Anónimo dijo...

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (Con un par de cojones)

Anónimo dijo...

Cuando el dedo señala la Luna, los necios se quedan mirando el dedo: una "demostración multitudinaria" de cualquier cosa, en favor o en contra, no tiene por qué ser también una muestra de salvajismo masivo.
De eso es de lo que habla Mujer-pez, no de nacionalismo. El buen rollito con que los peda(dema)gogos seudo-izquierdosos defienden el ruido, la bronca y el incordio como un derecho de los adolescentes biológicos y mentales, no tiene que ver con la virtuosa tolerancia sino con la mera estupidez. Y esos adolescentes no suelen ser ni pro ni antinacionalistas: son meros primates primitivos.

Francisco de la Vega dijo...

Bueno, según cómo se mire, lo que dijo Durán Lleida a propósito de la pitada tiene su interés. Al decir que esos símbolos que pitaban eran también los símbolos queridos por muchos ciudadanos de Cataluña, quizá, podríamos interpretar que les estaba sugiriendo que para conseguir su ansiada independencia era más que probable que tendrían que soportar una guerra civil. Porque de eso es de lo que se trata, que hay cosas que según nos enseña la historia sólo se resuelven a tortas. Y que no me vengan con el ejemplo de Checoslovaquia porque aquellas circunstancias eran muy especiales y a años luz de las nuestras. Así que yo les diría a esos niñatos: ojo al parche que a lo mejor os vais a tener que disfrazar de soldaditos.

Apostata dijo...

Yo creo que en ese partido se retrataron muchas personas y muchas instituciones.

Se retrató en primer lugar el proyecto étnico-deportivo del señor Laporta que lleva años postulando al Fútbol Club Barcelona como instrumento publicitario del nacionalismo más radical, y que ha conseguido que esos sectores independentistas, que según las mejores encuestas no pasan del 17% en Cataluña, invadan mayoritariamente las gradas de un club que tiene millones de seguidores en toda España, entre los que se cuentan personas de todos los colores e ideologías.

Se retrató el propio independentismo, incapaz de circunscribir sus aspiraciones al ámbito político e invadiendo actividades públicas y de recreo que deberían quedar al margen de cualquier enfrentamiento ideológico o social. Y es que como dijo Churchill, un fanático es aquel que ni quiere ni sabe cambiar de tema, y estos angelitos son monotemáticos e inoportunos hasta decir basta.

Se retrató la madurez de un Estado democrático capaz de albergar con toda naturalidad incluso a aquellas personas que desean su desintegración. Y hasta tal punto fue así que en lugar de cerrar filas con quienes pretendían silenciar semejante agresión a los símbolos del Estado, se puso de patitas en la calle a quien pretendió silenciar lo ocurrido. Y es que cada vez está mas claro que dentro del sistema democrático español pueden convivir todo tipo de ideologías y sentimientos, mientras que en el ánimo del nacionalismo acérrimo no debe sobrevivir nada ni nadie que no sostenga su estricto sentido identitario.

Y se retrató sobre todo nuestro Jefe del Estado, quien después de varias décadas jugándose el bigote por instaurar y sostener un régimen de libertades y de pluralidad en España, tiene ahora que soportar los insultos y la mala educación de unos cuantos niñatos ignorantes que le llaman democracia a imponer sus santos cojones a todo el mundo.

Mariano Planells dijo...

Para Juan Pez, perdón, Poz.
Te invito a visitar mi blog, una auténtica orgía de ratas, perdón, de erratas.
Y es verdad, algunas son muy divertidas, otras... buf, si se consideran como un freudiano acto fallido, mejor es olvidarlas cuanto antes.
Saludos, también a estos grandísimos hijos de pito.

versus dijo...

solo una pregunta, ¿de que vivirían los apóstoles de las diferencias si no hubiera muchos.... detrás que los jalean?... patrias, razas, lenguas, religiones... esas diferencias que hacen que unos puedan despreciar o incluso agredir a otros por estar fuera del clan de los elegidos ... fíjate...a lo mejor el proceso evolutivo en algunos casos se ha detenido... Darwin vuelve!

sandra g dijo...

En mi opinion éste es un problema de familias, no tanto de políticos. Y en mi opinión, algo estamos haciendo "poco bien"... claro que es un grave problema la violencia, pero sin calificativos, ni de género, ni sociales, ni racistas... la violencia es un comportamiento intrínseco del ser humano sociavilizado, y claro que los tiempos han cambiado, y la tecnologia ha modificado los patrones de comporamiento y la aceptación de los mismos, y mucho bla bla bla... pero al final de las palabras, los padres y madres TENEMOS EL COMPROMISO de formar personas que sepan ir por el mundo, sin dar gritos ni pegar tiros, me refiero a formar personas con valores, independientes yq ue sepan tomar sus propias decisiones. Ese es nuestro compormiso, no de los políticos, de ningun partido ni ideología. Y yo no haría distinción entre violencia de pijos o de horteras... todos ellos luchan con las mismas armas: "la superioridad" de algun modo, con armas, con agresividad fisica, con palabras... Y yo digo "NO A LA VIOLENCIA Y PUNTO".