Siempre que afloran los prejuicios éticos o nacionales,
en tiempos de escasez, cuando se desafía la autoestima o vigor nacional,
cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico
o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento
familiares de épocas antiguas toman el control. La llama de la vela parpadea.
Tiembla su pequeña luz. Aumenta la oscuridad.
Los demonios empiezan a agitarse (Carl Sagan).

la clase media no va al paraíso

sábado, 20 de diciembre de 2008

Experimentos recientes identifican estructuras cerebrales relacionadas con la experiencia religiosa. Es un campo en auge y hasta se ha acuñado un nuevo término: neuroteología, o neurociencia de la espiritualidad. Biólogos, paleoantropólogos, psicólogos y neurocientíficos proponen lo mismo desde sus disciplinas. Pascal Boyer , Scott Atran o David Sloan Wilson están en esta línea. Eudald Carbonell afirma que: "La religión, lo mismo que la cultura y la biología, es producto de la selección natural". También se han interesado científicos como Justin Barrett de la Universidad de Oxford que se tiene por un "cristiano practicante que cree en un Dios todopoderoso, omniscente y perfectamente bueno que creó el diverso”. Su universidad acaba de recibir 2,5 millones de euros de una fundación privada para investigar durante tres años "cómo las estructuras de la mente humana determinan la expresión religiosa".

No todo el mundo comparte esta visión de la religión como una tendencia innata. Richard Dawkins , por ejemplo, considera que es una infección memética . También duda de ello Gregory S. Paul. Paul es un paleontólogo free lance, autor , illustrador, habitual del Council for Secular Humanism que ha publicado un articulo en Free Inquiry poco modestamente titulado “The big religion question finally solved” . En él se pregunta por qué la religión está retrocediendo en las democracias del primer mundo y por qué, a su parecer, las democracias menos disfuncionales son fuertemente ateas. Esto lo contrapone al caso que él considera aberrante de los EE UU, democracia del primer mundo pero con una población que sigue definiéndose como creyente en gran medida. Ya publicó un trabajo parecido en el 2005 , “Cross-National Correlations of Quantifiable Societal Health with Popular Religiosity and Secularism in the Prosperous Democracies: A First Look" que fue fuertemente discutido .

Este investigador sostiene que la democracia, la seguridad financiera propia de la clase media y la visión científica son una triple amenaza para la religiosidad popular. Discute las afirmaciones de Justin Barrett al que considera algo anticuado. Dice que por primera vez en la historia la exposición por parte de grandes masas a las condiciones de vida modernas conlleva un abandono “voluntario” de las actividades religiosas y de las creencias. Para él, la amplia secularización del mundo occidental, Europa, Anglo-Australia, Canadá y demás falsa el mito de que la religiosidad es pancultural e intrínseca a la naturaleza humana. Ese aspecto, el de que esta conversión sea algo discreto, privado y sin maquinaria propagandística destacable, es un rasgo que abona su tesis. No existe un movimiento ateo realmente organizado en la misma escala que las iglesias. Casi no existe un proselitismo ateo. El proceso, para él, es asombrosamente silencioso. Su conclusión es que esto demuestra que no existe ese deseo de dios que se postula últimamente desde algunas cátedras, por lo que no se puede considerar a la religión un universal humano. Se pregunta que, si el miedo a la muerte y la esperanza en un más allá son unas fuerzas primarias de la naturaleza humana, ¿por qué la mayoría de suecos, franceses y japoneses espontáneamente han abandonado su fe?

Según lo que él extrae de sus investigaciones el motivo de que EE.UU. sea tan religioso reside en su inequidad social. Los países con seguridad social, un sistema sanitario universal y una estabilidad económica familiar pueden facilitar la secularización. La inseguridad es caldo de cultivo para la religión; la seguridad para la secularización. A pesar de todo, según las conclusiones que saca de sus investigaciones, la población no religiosa en EE.UU. se ha doblado en la última década por “conversión espontánea”. Cree que es hora de arrumbar los temores a un resurgimiento de la derecha religiosa y que en una década o dos los escépticos en la literalidad de la Biblia superarán a los creyentes en ella.

7 comentarios:

irichc dijo...

Ya lo dijo Cervantes:

- Metafísico estáis.

- Es que no como.

Aprovechando la crisis y a fin de evitar un eventual repunte religioso, propongo repartir bocadillos de mortadela entre las clases bajas. En las servilletas figurará impreso el lema que usa Dawkins para los autobuses.

Abate Marchena dijo...

Pués yo parafraseando al católico Gilbert K Chesterton digo que, no es que la gente haya dejado de creer en Dios, si no que creen en cualquier tontería; como por ejemplo en que la tauromaquia es un arte y no un rito.
Al menos eso es lo que afiman las huestes que siguen al Gurú.. Arcadín Espada.

Juan Poz dijo...

"Casi no existe un proselitismo ateo."
Este es un claro ejemplo de contradictio in adjectio. Sólo hacen proselitismo quienes viven en el miedo y la debilidad. Será simple, pero la religiosidad o su ausencia me parece que están relacionadas con el miedo y la valentía. Básicamente respecto de la muerte, pero, inmediatamente detrás, respecto de la propia vida, motivado por la inseguridad ontológica de a quienes les cuesta Dios y ayuda... aceptar su propia libertad individual. Nunca olvido los versículos de Quevedo: "vive para ti solo, si puedes, pues solo para ti, si mueres, mueres." Ese estoicismo pagano, que entra en el cristianismo español a través de Séneca y de Epícteto, cuyo Enquiridión fue tan leído siempre, como manual de vida que es, no siempre ha constituido una lección que nos haya aprovechado.
Ignoro si la cuenta corriente saneada o la sociedad del bienestar favorecen la irreligiosidad o el agnosticismo; pero sí sé que la asunción de la propia libertad no es algo común entre los mortales. Ahí está el Estado como suma representación paterna para desmentir que, como muchos mienten, seamos mayores de edad y responables. A la que algo ocurre que pueda ser atribuido a nuestros errores ahí estamos desgañitándonos contra el Estado como los del timo de la estampita, es decir, la de los sellos, para que nos ampare y nos proteja. Quizás por eso se aceptan socialmente tantos medidas intervencionistas por parte del Estado: vendemos nuestra libertad individual por las famosas lentejas, ¡y sin chorizo!, para protegernos contra el colesterol.
Ad hominem: ¿Es un ejemplo de persona libre el presidente del Consejo del Poder Judicial, sometiéndose al anillo cardenalicio de Rouco?

Abate Marchena dijo...

Entre la libertad y perder el derecho a la propiedad, casi todos los "libertarios" se aferran a lo segundo.

Cinismo...... e ahí lo oculto.

Circe dijo...

Es posible. Pero yo no quiero morir como Votaire...

Brian dijo...

Yo suelo ser escéptico con respecto a las teorías, estudios y opiniones de científicos que vienen en "demostrar" aquello que a mí me gustaría que sucediese. La tentación de postular una idea y a posteriori buscar los hechos y teorías que la refrendan suele ser demasiado fuerte para vencerla fácilmente.

No digo que las cosa no sean como dice Mujer-pez y los estudiosos que cita como aval, pero, sólo por contrastar, me gustaría traer al filósofo Habermas, que no es precisamente ningún mindundi en el mundo de la intelectualidad, y que en un documentado ensayo en Signandsight, "Notes on a post-secular society", expone un panorama bastante distinto y bastante más complejo del retratado por Teresa. El ensayo es demasiado extenso y prolijo siquiera para resumirlo; sólo cito unas frases de la introducción:

"The United States(...) [that] was long regarded as the great exception to the secularising trend (...) now seems to exemplify the norm (...) From this revisionist view, the European development, whose Occidental rationalism was once supposed to serve as a model for the rest of the world, is actually the exception rather than the norm"

Y estas del cuerpo del artículo que se inspiran en el irreversible flujo de migraciones que han diluido el otrora homogéneo y racionalista Occidente:

"The liberal rule of law already guarantees religious freedom as a basic right, meaning that the fate of religious minorities no longer depends on the benevolence of a more or less tolerant state authority.(...) How the lines between positive freedom of religion (i.e., the right to exercise your own faith) and the negative freedom (i.e., the right to be spared the religious practices of people of other faiths) should be drawn in an actual case is always a matter of controversy."

Circe dijo...

Miren, como yo soy de pueblo, paso olímpicamente de Habermas. Sólo sé que me lo he pasado pipa hoy con toda la familia, con los canelones, el cava, los villancicos, y los niños recitando el verso de navidad. Éramos unos 30 y variopintos, de todas las ideologías y ocupaciones, con edades de 2 a 70, pero felizmente conscientes de pertenecer a un clan familiar que es una piña. No hay nada como cantar "el desembre congelat" a grito pelado.
Lo sé, soy de esas cursis que disfrutan con la navidad, el belén, el turrón, los regalos y, si mi apuran, las exposiciones de pesebres y los "pastorets". Dawkins no sabe lo que se pierde. Igual no tiene familia extensa, el pobre, ningún sentido del humor ni ganas de atender las gracias de la pobre sobrinita, a la que debería dar dos euros por el verso y llevar als Pastorets en lugar de enviarle cartas propias de "abusananos" demente.